No obstante, no faltan personas y grupos influyentes que opinan lo contrario. Que la familia ha pasado a ser una polvorienta reliquia del pasado, una institución anacrónica, que en realidad constituye un estorbo para la marcha ascendente del progreso y que, en consecuencia, debe desaparecer. Y no sólo eso, sino que lo que hay que hacer es acabar de una vez por toda con la unión familiar.
Sin embargo, no puede ocultarse que la batalla contra la familia está causando estragos. No faltan en el seno mismo de las familias signos de preocupante degradación de algunos valores fundamentales como es una equivocada concepción teórica y práctica de la independencia de los cónyuges entre sí; las graves ambigüedades acerca de la relación de autoridad entre padres e hijos; las dificultades concretas que con frecuencia experimenta la familia en la transmisión de los valores; el número cada vez mayor de divorcios, la plaga del aborto, el recurso cada vez más frecuente a la esterilización, y la instauración de una verdadera y propia mentalidad anticoncepcional.
El hombre y la mujer parecen erigirse absurdamente en dueños del bien y del mal, de la vida y de la muerte, como si en ello conquistara su libertad y plenitud existencial. Los sabios, se hacen necios, y con un deseo exacerbado de cambiar lo incorruptible por lo corruptible al entregarse a pasiones deshonrosas, sin compasión y piedad.
Esta degradante situación carcome una de las células más vulnerables de la sociedad: los niños y niñas, en que el abuso del sexo desde la pubertad es el tercer negocio más lucrativo del mundo, sólo superado por el tráfico de drogas y el de las armas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Este es un escenario que muchos ven con justa preocupación; y si algunos no lo ven, están ciegos y han de abrir los ojos, porque está en juego la felicidad de sus hijos y la de tantos otros. No cabe huir de responsabilidad tan seria. En muchos lugares del mundo, incluyendo Panamá, la explotación sexual en menores es una realidad alarmante con resultados trágicos.
No es de extrañar que las niñas y niños que se prostituyen, terminen cometiendo delitos y consumiendo drogas. Un gran número de ellos se sienten frustrados y sin dignidad alguna y apenas ven posibilidades de escapar de sus desdichadas vidas.
“Aunque todavía hay mucho por hacer, Panamá ha dado un gran avance en materia de legislación contra la explotación sexual comercial con menores de edad, según Bente Sorensen, asesora técnica de un estudio regional presentado en nuestro país recientemente". (El Panamá América, 10 de Nov.)
En América Latina hay más de quinientos mil menores que se prostituyen. Esta cifra no es casual, ha sido investigada, así como los trescientos mil que ejercen la prostitución en la calle, especialmente en los barrios donde hay tráfico de drogas. Bajo la influencia de las drogas, al niño y al adolescente le es más fácil exponerse a vejaciones a las que normalmente no accedería.
Rosa sumida en esta triste realidad expresa: "Si consiguiera un empleo, no ganaría lo suficiente, porque no tengo profesión. Además, es casa saben a lo me expongo a diario, y mi cuerpo me pertenece y hago con él lo que me venga en gana". Rosa sólo tiene 14 años.
Lo más aterrador en esta menor es que inicialmente fue violada en su propia casa por su padrastro. Antes de cumplir los catorce, fue una niña como cualquier otra, jugaba con muñecas, y alguna que otra vez soñó en casarse con su príncipe azul.
En relación al turismo sexual infantil y debido a la alta incidencia de enfermedades de transmisión sexual, como el sida, los clientes ávidos de relaciones promiscuas, prefieren y están dispuestos a pagar precios mucho más altos por los menores, quienes tienen más probabilidad de ser vírgenes y por tanto de no haberse contagiado.
La explotación sexual infantil se alimenta de la miseria y la pobreza y está claramente vinculada a la disfunción familiar. El menor empieza uniéndose a una banda, a fin de conseguir comida, quizá robe y venda su cuerpo esporádicamente y luego termine por vivir de la prostitución. Con "suerte" puede relacionarse con gente que los envía al extranjero convirtiéndolos en trabajadores sexuales.
Limitarse a hablar de un mundo mejor para los niños y niñas no es suficiente. Siempre podemos mejorar nuestra conducta, nuestro trabajo y nuestras relaciones familiares.
Mejorar la familia es, indiscutiblemente, mejorar la sociedad. Es estar disponibles por restaurar los valores quebrantados, recuperar los perdidos y potenciar los muchos que, afortunadamente, tenemos en buen estado.
(gemiliani@cwpanama.net)
Dependerá de los nombramientos que se hagan en la Contraloría, las Procuradurías y las Magistraturas en la Corte Suprema y también de un inequívoco e indubitable liderazgo de nuestro nuevo Presidente y su equipo, con el apoyo y la participación de los dirigentes de la sociedad civil, para que podamos frenar primero y luego reducir
drásticamente la corrupción, aproximándonos así al ideal de 0 corrupción.
La democracia sufre hoy más que nunca de lo que llamaría una nueva vulnerabilidad, ya no tanto ante el peligro exógeno de los militares, sino ante el peligro endógeno a veces debido a graves problemas económicos y lo más frecuentemente de tales problemas y/o a la corrupción.
Si recorremos el panorama de presidentes electos de las últimas décadas después de la caída de las dictaduras militaristas, nos encontramos:
Por lo menos 11 presidentes han sido depuestos, por iniciativa de civiles con relativamente poco impulso de los militares, a saber Antonio Guzmán ("82 Rep. Dominicana), Raúl Ricardo Alfonsín ("89 Argentina), Fernando Collor de Mello ("92 Brasil, Jorge Antonio Serrano Elías ("93 Guatemala), Carlos Andrés Pérez ("93 Venezuela), Abdalá Bucarán ("97 Ecuador), Raúl Cubas Grau ("99 Paraguay), Jamil Mahuad Witt ("00 Ecuador), Alberto Fujimori ("00 Perú), Fernando de la Rúa ("01 Argentina), Gonzalo Sánchez de Lozada ("03 Bolivia) y Jean Bertrand Aristide ("04 Haití). Rafael Angel Calderón Fournier ("04 Costa Rica), Alfonso Portillo ("04 Guatemala),
Otros 11 presidentes terminaron su período, pero tuvieron al salir de la presidencia o algún tiempo después graves problemas judiciales y/o legislativos por acusaciones de corrupción y/o mal manejo de la economía: Salvador Jorge Blanco ("87 Rep. Dominicana), Alan García Pérez ("85 Perú), Rafael Callejas ("94 Honduras), Carlos Salinas de Gortari ("94 México), Ernesto Samper ("98 Colombia), Carlos Saúl Menem("99 Argentina, Juan Carlos Wasmosy ("02 Paraguay), Luis González Macchi. (03 Paraguay), Rafael Angel Calderón Fournier (04 Costa Rica), Miguel Ángel Rodríguez ("04 Costa Rica) y José María Figueres (04 Costa Rica).
Cuatro presidentes siguen en sus cargos, pero están sometidos a graves cuestionamientos populares y/o legislativos y judiciales y su futuro es incierto: Hugo Chávez Frías("04 Venezuela), Enrique Bolaños ("04 Nicaragua) y Lucio Gutierrez ("04 Ecuador) y Alejnadro Toledo (04 Perú).
Cabe tener presente que la nueva vulnerabilidad afecta a presidentes de todas las ideologías; liberales, conservadores, socialdemócratas, democristianos., populistas, de antecedentes militares o civiles, en países grandes como Brasil, México y Argentina, medianos como Venezuela., Ecuador, Perú y Guatemala y chicos como Haití, Costa Rica y Bolivia, ricos y pobres, con diverso grado de presencia de las fuerzas armadas y diversas relaciones con los Estados Unidos de América, la única superpotencia.
El caso de Costa Rica y los otros casos latinoamericanos deben servirnos de grave advertencia a nosotros en Panamá. Acabamos de terminar un período presidencial que se ha caracterizado por la peor corrupción de un gobierno democrático del que tengamos memoria. La Presidenta admitió poco días antes de terminar su período que tuvo a su disposición discrecional $23,400,000 y el Contralor declaró que, aunque examinó los documentos correspondientes y otorgó el finiquito, él no posee copias de las cuentas y recibos, que éstos se habrían "perdido" de las manos del personal de la oficina de la Presidenta y, a pesar de que sabe de la desaparición de tales documentos oficiales, no ha iniciado ninguna investigación para ubicarlos o denunciar a quienes lo hubieran destruido. Ambos merecen una investigación exhaustiva y sin consideraciones, para que se haga justicia en ambos casos, ya que son los dos principales responsables por el desbarajuste financiero en que han dejado al país.
Hay quienes por el cinismo que les ha producido la impunidad de la que han gozado una parte de los poderosos de todos los regímenes auguran que nada le sucederá a los delincuentes de cuello blanco del gobierno pasado, porque eventuales delincuentes de cuello blanco que le atribuyen al nuevo gobierno lo que querrían no es acabar con la corrupción sino beneficiarse de ella. Los próximos nombramientos del Presidente y la Asamblea, tales el Contralor, los Procuradores de la Nación y de la Administración y los Magistrado/as de la Corte Suprema, serán decisivos desde este punto de vista. El primer nombramiento a la Corte y el del Gerente General del Banco Nacional han sido recibidos con beneplácito por el Panamá cívico y decente. Es de esperar que los que sigan reciban y merezcan igual recepción..
Si los próximos nombramientos se realizan a conciencia, sin politiquería, escogiendo gente que sea realmente capaz, efectivamente honesta y claramente decidida,, la Presidencia de Martín Torrijos puede estar entre las mejores de nuestra historia.
Indudablemente que podemos aprender mucho de Costa Rica. Pero a un nivel más profundo hay rasgos de nuestra cultura política que merecen atención para hacerle frente a la corrupción.