El delantero alemán Miroslav Klose afirmó tras la derrota contra Serbia por 1-0 que su expulsión fue "injusta" y lamentó que hubiera perjudicado a su equipo, al que únicamente quería ayudar para lograr el triunfo.
Klose, que disputa su cuarta Copa del Mundo, fue expulsado por el árbitro español Alberto Undiano Mallenco, que le mostró dos cartulinas en el primer periodo, la segunda en el minuto 37.
"Lo cierto es que traté de jugar la pelota. Pienso que no fueron entradas duras. Creo que el árbitro debió hablar conmigo para pedirme calma y no debió mostrarme la segunda cartulina. El fútbol es un deporte de contacto y hay mucha diferencia entre las entradas duras y lo que hoy (ayer) ocurrió", dijo.