La tenista belga Kim Clijsters, que revalidó su título de campeona del Abierto de Estados Unidos tras derrotar a la rusa Vera Zvonareva por 6-2 y 6-1, en 59 minutos de partido, ganó la final más rápida de la historia del torneo neoyorquino.
Clijsters que conquistó por tercera vez el título del Abierto de Estados Unidos, ya había logrado en su primera corona, en el 2005, ganar en una de las finales más rápidas de la historia a la francesa Mary Pierce, en 1 hora y 4 minutos.