La selección española asentó, en su primer partido del 2009, la imagen que le condujo a conquistar la Eurocopa, imponiendo un estilo para castigar la racanería de Fabio Capello y derrotar a una Inglaterra desdibujada, sin jugadores vitales, que retrocedió en su reconstrucción.
España ante Inglaterra trasladaba el duelo de dos estilos opuestos. Vicente Del Bosque contra Fabio Capello. El toque y la fantasía ante el músculo y la potencia. Diferentes formas de interpretar el fútbol en un escenario, el estadio Sánchez Pizjuán, que añoraba momentos de gloria de la roja.
En Sevilla, los goles de David Villa y Fernando Llorente estiraron a 29 la racha de partidos sin perder de España.
Villa abrió la cuenta a los 35 tras pase de Xabi Alonso y Llorente sentenció a los 81 con un remate de cabeza.
Los actuales campeones de Europa no pierden desde noviembre del 2006.