Los que quedaron por fuera sólo tienen que secarse las lágrimas y pensar qué harán para la próxima temporada. Por cierto, no sé que ideas tendrán los dirigentes de ligas como las de Bocas Del Toro, Veraguas, Colón y Occidente, porque realmente preocupa el "papel" que años tras años vienen teniendo.
Recuerdo antes (década del 80), uno decía ¡Veraguas, Colón, Bocas, Oeste!, esos hunden barcos. Pese a que no estaban en los primeros los planos todos los años, no eran carnada fácil para clasificar. Bueno, quizás los santeños no pensarán igual este año de Occidente y Colón.
Ahora la mirada estará centrada en cuatro equipos que pasaron a las semifinal, cada uno con sus propias interrogantes a resolver en el terreno.
Herrera: ¿Podrá tener el empuje necesario para volver a coronarse?. ¿Soportará el cuerpo de lanzadores?.
Coclé:¿Dejará de ser un equipo que arrolla y que cuando llega esta fase y la final le mojan la "Leña Roja?.
Chiriquí: ¿Sin varias figuras de poder y la presencia de sangre nueva, conservará la corona?
Metro: ¿Justificará que las grandes contrataciones no fueron en vano y que por lo menos pelearán el título?.
Lo que "pinta" es que la serie será bien reñida.