La iglesia católica de Honduras hizo ayer, un llamamiento al Gobierno y la sociedad civil para unirse y luchar contra la "violencia ciega", especialmente las pandillas juveniles, que son un fenómeno creciente en el país.
En ese sentido, señaló que sólo una estrategia para acabar con la pobreza permitirá crear condiciones sociales, económicas, familiares y laborales para la "recuperación de quienes equivocadamente buscan su realización personal en la violencia y la delincuencia".
La iglesia hondureña advirtió, en su semanario "Fides", de "las amenazas que se ciernen sobre la democracia hondureña y la gobernabilidad si el Gobierno y la sociedad civil no se unen para eliminar este clima de violencia ciega".
El semanario expresó, en su editorial, particular preocupación por el aumento de las pandillas juveniles o "maras".