Cuando el legendario Atahualpa debatía entre los romances de la luna y la fuerza del mítico jaguar, que reinaba desde el Pichincha hasta donde el sol nacía en ese imperio que inspiraba a los poetas... allí, justo allí... en esta ciudad que roza el cielo, moderna y amante del buen fútbol, el pentacampeón del mundo llega con la ilusión de perder el vértigo ante el equipo local.
Esta es Quito, junto a Lima, los pulmones de una civilización ya desaparecida, que pago con su sangre el pecado del oro. Allí hoy estará Ronaldinho, sin saber que en estas mismas tierras una vez el hombre y el jaguar eran uno solo. Este es el fútbol en la historia de la humanidad.
Independientemente del resultado, Brasil tocará el cielo y chocará con la garra de una nación que lleva en sus venas la sangre guerrera de sus antepasados. Partido curioso en la casa de la luna.