Roberto "Mano de Piedra" Durán aconsejó a los jóvenes, les dijo que imiten a Irving Saladino, una gloria sana, un joven que ha saltado obstáculos para convertirse en héroe nacional.
"El Cholo", quien estuvo ayer en primera fila recibiendo al campeón de salto, revivió el momento del abrazo que le dio a Saladino cuando conquistó la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing.
"Estábamos lejos, ese Estadio Nido de Pájaro es como El Chorrillo y Santa Ana juntos, yo tuve que bajar y corretearlo, cuando lo abrazaba solo me decía Cholo, Cholo, Cholo, muerto de la risa y contento, es todo lo que te puedo decir", manifestó Roberto ante una gran cantidad de periodistas.
Durán señaló que habló antes de la final con Saladino: "Él me dijo que la pista estaba mala, yo me puse a estudiar la pista y era verdad, todos los atletas se quejaban, él (Saladino) cuando se quitó los zapatos nuevos saltó mejor, dicen que carne vieja es mejor (risas)... ese es un decir".
El momento del drama de Durán en Beijing no terminó allí: "Yo me puse nervioso en la final porque habían dos rayas, cuando saltó por última vez salió otra raya, entonces un amigo me tranquilizó y me dijo que ya él había ganado el oro, entonces me puse contento, pero estaba muy nervioso".
La leyenda del boxeo panameño no quiso comparar la emoción vivida en Beijing con la vez que le ganó a Sugar Ray Leonard el 20 de junio de 1980.
"No es la misma alegría porque son dos cosas diferentes: una como fanático y otra como campeón... pero sí estaba contento, pero yo creo que cuando le gané a Leonard fue una alegría más grande para mí".
Sin duda, Durán se robó el show en Beijing, donde consagró a un nuevo ídolo: Irving Saladino y donde personas de todas partes del mundo lo reconocían y le pedían autógrafos para el recuerdo.