Deportes

La lluvia no detuvo celebracion francesa


Alrededor de 600 militares españoles, de caballería e infantería, desfilaron impecablemente ayer bajo una intensa lluvia por los Campos Elíseos de París, frente al Presidente de Francia, Jacques Chirac, y a los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, invitados especialmente a la celebración del 14 de julio, fecha en que se festeja la Revolución Francesa de 1789.
A las 10 a.m., hizo su aparición a bordo de un jeep con colores de camuflaje el presidente Chirac, que bajó la avenida desde el Arco del Triunfo rodeado de la impresionante Guardia Republicana francesa, montada en 270 caballos y liderada por su gran banda instrumental.
Una vez ubicado en la tribuna de honor, donde fue recibido por el primer ministro, Lionel Jospin, las bandas entonaron la Marsellesa, el himno nacional francés. Luego, hicieron su aparición los reyes españoles, ubicándose Juan Carlos primero al lado del mandatario francés.
El desfile se inició con el paso de la infantería de la Guardia Real Española, representada por sus tres ramas de tierra, mar y aire, liderada por su estandarte de honor, condecorado con la Orden de Isabel la Católica.
A lo largo de más de dos kilómetros le siguieron las 12 Escuelas Militares francesas, precedidas por la Escuela Politécnica, cuyos cadetes portan vistosos bicornios.
Para esta oportunidad, el pavimento de los Campos Elíseos fue decorado con grandes escudos que correspondían a las diversas ramas que participaban y con una gran bandera tricolor de más de 100 metros de largo.
Durante el desfile sólo pudieron surcar los aires tres aviones Mirage 2000-D, debido a la muy mala visibilidad y por razones de seguridad. Entre los tres pilotos figuró el capitán catalán Jorge Farre, de la Fuerza Aérea Española. Se trató sólo de un saludo simbólico de la aviación francesa, ya que los aviones no pudieron verse, escuchándose sólo el ruido de sus motores.
Después del paso de los diversos contingentes de las fuerzas armadas, desfilaron los Bomberos de París, que tanto en la capital como en Marsella (sur) son considerados unidades militarizadas.
La Legión Extranjera (creada hace 169 años), que desfila con paso muy lento para imitar la caminata en las arenas del desierto, arrancó, como es habitual, nutridos aplausos entre los miles de asistentes que a pesar del mal tiempo reinante en la capital se apostaron desde temprano a ambos costados de la célebre avenida.
La Legión desfila con su propia banda de música, la que incluye un extraño instrumento del que cuelgan numerosas campanillas llamado “sombrero chino”. Su origen remonta al “tug” o “cola de caballo”, que acompañaba las bandas musicales de los Jenízaros del imperio otomano.
Luego de la presentación de los elementos motorizados, pasó la Guardia Real Española a caballo, montada en 192 corceles, con su banda instrumental y vistosos uniformes con penachos rojo-anaranjados y blancos que remontan a la época de los reyes Alfonso XII y Alfonso XIII.
Cerró el desfile la Guardia Republicana francesa, con sus chaquetas azul marino y pantalones blancos, botas negras y casco metálico plateado con plumero rojo y larga cola de crin de caballo.
Desfiló encabezada por un trompeta-mayor y dos timbaleros que sujetan las riendas de sus caballos en los estribos. La formación montada francesa desfiló con tres escuadrones de alazanes (bayos y bayos oscuros), precedidos por su banda de 48 músicos.
Las numerosas yeguas que se incluyen caballada de la Guardia Republicana debieron ser colocadas a prudente distancia de los caballos españoles, que al no ser castrados, durante los ensayos originaron pequeños “incidentes” de tipo amoroso.
En total, más de ocho mil hombres y mujeres -militares, policías y bomberos-, 320 vehículos artillados, 83 motocicletas y 462 caballos participaron en esta celebración del 14 de julio.


fecha edicion
old id
18357
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América