Por lo tanto, la semifinal que estaba prevista para jugarse ayer fue sustituida por una final directa entre los dos primeros, debido a la acumulación de juegos suspendidos por la lluvia en Cartagena, y la necesidad de utilizar la fecha para realizar dos encuentros pendientes.
Así las cosas, se esperaba que la lluvia permitiera ayer los juegos entre Brasil y Puerto Rico y Cuba y Brasil, que aún están pendientes.
El certamen entregó seis cupo para el Mundial de Holanda en el 2005.
Sólo la "operación esponja" permitió el partido Panamá-Nicaragua, que empezó tarde.
La lluvia trajo preocupaciones y desconsuelo, pero también inspiración a los panameños. El pitcher Acosta apretó el brazo y estuvo casi intratable hasta el out 27 en la parte baja del noveno episodio.
Acosta apenas toleró dos imparables más y sentenció a nueve hombres en el plato, alzándose con el triunfo. Su ofensiva lo respaldó en el sexto inning con un racimo de tres carreras que marcaron la diferencia.
El pitcher nicaragüense Gabriel Alemán abandonó la lomita de los sustos dejando una poco envidiable herencia al relevista Aurelio Barillas: dos hombres en primera y segunda base, sin outs en la pizarra.
Parecía que Barillas saldría con con éxito tras ponchar al primer bate Adolfo Rivera. Pero en el siguiente turno, Víctor Morales le metió un imparable al jardín central que llenó la casa.
Y todo se derrumbó con el doblete con cara de jonrón de Audes De León al derecho. Jaen y Garibaldo, pisaron el plato, Morales quedó en tercera y De León en la intermedia. Acto seguido, el cuarto bate Oliver Degracia cumplió la misión, mandando a Morales al home con sencillo.
Panamá, con un equipo modesto, en comparación al que fue a Cuba, se quedó con el tercer lugar.
Peloteros como Lenín Picota, Rafael Medina, Rubén Rivera y Miguel Gómez, entre otros, prefirieron jugar pelota profesional en Nicaragua y México.
El torneo clasificó a seis de siete equipos para asistir el próximo año a Holanda.