Las fiestas patrias se han reducido a un montón de pequeños desfiles por todo el país. Eso sería plausible si el simple hecho de desfilar contribuyera a que la juventud y los panameños en general comprendieran la transcendencia de las dos independencias de noviembre para configurar lo que, más de una centuria después, tenemos como país.
Desfilar al son de cornetas, clarines, liras y tambores fuera suficiente si los festejos patrios no se estuvieran degenerando en un carnaval más.
Erróneamente, la mayoría de los colegios del país invierten meses preparando a sus estudiantes para una exhibición efímera, sin advertir que la Patria no es solo música adosada de movimientos cada vez más sensuales e indumentarias coloridas que van restándoles el componente cívico a las fiestas patrias para mutar en comparsas aupadas por los aplausos frenéticos de quienes, como autómatas, toman lo malo como si fuera bueno y bueno como si fuera lo malo.
Haríamos mejores honores a la Patria si padres de familia, docentes, administradores de centros educativos y el Ministerio de Educación estimularan a una parte de los estudiantes -durante el año lectivo- para que realicen otro tipo de actividades para realzar el Mes de la Patria.
Sabemos de muchos estudiantes que desfilan obligados o por una calificación cuando poseen habilidades o vocación para la danza, el drama, la declamación, el dibujo, la plástica o el canto. Pero como seguimos con esa práctica de meter a todo el mundo en una churuca y nos satisface contar con un ejército de imitadores, ahora todo el mundo tiene que desfilar, estar en la banda.
Sin darnos cuenta, hemos convertido el Mes de la Patria en un acontecimiento monótono. Sí, de un solo tono, el de las bandas.
Ningún pueblo, corregimiento, distrito o provincia se siente satisfecho si no cuenta con su pequeño desfile, el cual a final de cuentas se convierte un escenario para que los funcionarios roben cámaras, simulen un patriotismo simplista y reciban saludos en nombre de la Patria, que muchos no merecen.
Nos parece que ya es hora de revisar la manera como estamos "haciendo y celebrando" la Patria. Patria no solo es participar en un desfile. Patria es música, poesía, costumbres, principios, amor genuino, sacrificio, responsabilidad, compromiso, creatividad, actitud. Lo dice Rubén, lo dice Pedro y lo repito yo...Patria son tantas cosas bellas.