Todo se origina en tierras muy cercanas a esta parte del universo. La planta del cannabis sativa, lo que conocemos como marihuana, germina en nuestro suelo panameño con gran concentración de thc (alcaloide tetrahidrocanabidol) en sus hojas. Esto la hace ganar fama en el mundo bajo el nombre de "Panama red". En los años sesenta, la acompañan la "Colombian gold" y la "Jamaican blue", las cuales son aprovechadas por traficantes latinos para exportarlas mundialmente.
Ya en esta época se conoce que el llamado "Triángulo dorado" de Asia, conformado por Tailandia, Laos y Cambodia y Viet-Nam, está involucrado en el desarrollo de plantaciones de opio, al igual que Afganistán y Líbano, e incluso China como primera importadora del opio para la creación de la llamada "adormidera".
Todo viene desde 1857, cuando las tropas aliadas franco-británicas, con sus fuerzas concentradas en Hong Kong, se toman Cantón y sus 4 puertos - dos en Pei Ho, uno en Nankin y otro en Tientsin, acción que precisamente lleva a la firma del Tratado de Tientsin por Lord Elgin de Inglaterra y el Barón Antoine-Jean Gros por Francia.
Este tratado define, años después, la ruta naviera Yang-tse-kiang y la apertura al comercio de cinco nuevos puertos, lo cual permite la libre importación y exportación del opio, con lo cual abre paso a la propagación de la “opiomanía” en China. El consumo pasó rápido de la clase oligárquica al pueblo en general. La clase obrera fue la más golpeada por los estragos del opio fumado a comienzos del siglo XIX y con ello surge la creación -en los laboratorios ingleses— de las primeras píldoras del opio.
Ahora bien, el mundo occidental no se queda atrás en el descubrimiento de plantas y nuevas fórmulas que crean sustancias del tipo alucinógeno; el peyote mejicano, por ejemplo, conocido como el dios del amor, es tergiversado a tal punto por los indios de la era primitiva, que lo utilizaban para tener contacto y poderes de dioses y así, vulgarmente, manipular a su propia gente.
Para honrar dioses.
La coca fue descubierta en Sudamérica por quienes fueran los hijos del Sol: Manco Capac, fundador mítico del imperio Inca y Mama Ocho, su hermana y esposa. Estos señores incas veneraron la coca como cosa regia y apetitosa y era la planta que más ofrecían en sus sacrificios, quemándola en la honra de los dioses.
Solamente en esta parte del mundo se empezó a mascar la hoja del arbusto por el efecto de su contenido de alcaloides como la cinamilicocaina, la benzoilecgonina, la tropocaina, la higrina y el más importante- la cocaína, cuya fórmula química es la cl7h21no4.
El proceso es sencillo.
Recogida la cosecha, las hojas son amontonadas en un campo de tierra trillada "la matupampa", donde se secan (conservando su color verde). Después se tuestan y fermentan, igual que las hojas del tabaco y, así, los coqueros, como se les llama a los mascadores de coca, le quitan la nervadura central, hacen una bolita y se la meten en la boca. Cuando se humedece en la saliva, la mojan con cal, la cual aumenta la [solubilidad] del alcaloide (la coca en la saliva). En Bolivia, cerca del lago Titicaca, y en Perú, la cal es reemplazada por tartas de ceniza de quínoa. En otras regiones la mezclan con cenizas de mazorca de maíz desgarrado.
La cocainomanía crea a los Gobiernos andinos un problema social muy grave, pues este consumo está ligado con la subalimentación y el analfabetismo.
En 1950 se calculaba en 4 millones el número de mascadores de coca en Perú, Bolivia, Colombia, Chile y Argentina, y estas cifras no disminuyeron, pese a las intervenciones de la ONU y la reunión, celebrada en Lima en 1962, de un grupo representado por varios países para el estudio de los problemas relacionados con la hoja de coca.
Volvamos al opio que, en bruto y transformado en morfina y heroína, hizo estragos en Europa y Estados Unidos. Ya para los años sesenta, con la tecnología estadounidense involucrada en la creación de estupefacientes, se fabrican grandes drogas muy destructivas como la LSD 25 y otro tipo de alucinógenos como "Window pain", "Orange sunshine", "Polvo de ángel", los "Upper", los "Downer" y los muy reconocidos "Qualudees".
EE.
UU. invadido. "Para los inicios de los años sesenta, ya Estados Unidos estaba invadido por nuestra marihuana latina y se empezaba a descubrir que la pasta básica de cocaína era fumada en América del Sur, por lo que se empezó a exportar como bazuco junto con nuestra marihuana, la de más alto grado de “The Panamá, Colombia y Jamaica son los mayores productores de la planta.
El procesamiento de la heroína, ya establecido en el "Triángulo dorado" con sus aliados en Europa central, permite, durante la guerra de Viet Nam, exportar la sustancia hacia los Estados Unidos. Los italianos, con sus aliados desde los puertos de Marsella, crean una alianza que incrementa la adicción mediante la inyección intravenosa, lo que mata a millares de seres humanos.
No podemos dejar de mencionar el alcohol, el cual hizo nacer los grupos iniciales en la venta de sustancias y que crearon la organización del crimen con el propósito de controlar territorios de este mundo del dinero clandestino.
Alcohol mortífero.
Considerado hoy día como una droga legal, el alcohol, llamado droga blanda, social o droga de entrada, constituye el inicio del verdadero crimen organizado. Recordemos la infraestructura de la Cosa Nostra y sus cinco familias de Nueva York: Gambino, Genovese, Luciano, Bonano y Capone, cuyos crímenes se conocen en una época tan nefasta, que no dejó más opción que levantar su prohibición. El alcohol, por su consumo y distribución, sigue siendo la droga que más muertes causa en el mundo.
En los años setenta, la pasta básica para producir el clorhidrato de cocaína, sube por tierra aire y mar, desde Bolivia y Perú, básicamente, a los laboratorios clandestinos montados por los mercaderes más hábiles del mundo de este negocio, establecidos en los llanos orientales colombianos. Surge así el cartel más notorio del mundo, que empezó con la marihuana y con personajes (omitiendo sus verdaderos nombres) conocidos como "Curly", "The diplomat", "The caoca queen", "Pepe" y "The Black pope".
Cuando se empieza la exportación a Estados unidos, los famosos Griselda Blanco, conocida como "La Madrina", el clan o familia Ochoa, José Rodríguez Gacha, Pablo Escobar y Carlos Lehder, entre otros, se unen y crean el famoso cartel colombiano de Medellín y Bogotá. Con el tiempo se conoce que el de Medellín desplaza al de Bogotá, consolidándose como el más poderoso y dispuestos a competir por territorios en los Estados Unidos, con los del Valle de Cali, controlado en esos momentos por los hermanos Rodríguez Orejuela, José Santacruz Londoño.
Panamá al máximo.- ¡Ah...! y fue muy conocido que este dinero oscuro llegaba a Panamá con el respaldo de bancos locales. Estamos hablando de 1970 a 1988. También se utilizó a nuestro país como punto estratégico de bodegaje, reempaque y creador de rutas alternas, comandado por su socio, hoy pagando condena, el general Manuel Noriega y sus compinches como sombra, "Popeye", "Orejita", "El capitán veneno", "Juancho Barleta", "Los Paredes", "Madriñán" y muchos otros.
En estos tiempos, a inicios de los ochenta, también existen las pandillas como los "Pochos mexico-americanos", "Hell angels", "Black Panthers" y, por supuesto, los ítalo-americanos, quienes siguen los pasos de los iniciadores de la Cosa Nostra, ahora llamada "mafia". No se quedan atrás "Las triadas", "Los rusos", el IRA el ETA, las FARC, etc...
En fin, los ochenta se convierten en el despliegue del consumo de cocaína más grande de nuestra historia, donde un kilogramo de coca costaba, en Colombia, de 8 a 10,000 dólares, más 7 mil de transporte y que acaba expendida en los Estados Unidos a 50,000 dólares... ¡Qué negocio...!
Por otra parte, sólo existen para contrarrestar esta avalancha de importación de droga, la Inteligencia del Comando Sur establecida en Panamá, el FBI (Federal Bureau of Investigation, que tuvo que ser desplazado por las tres letras DEA (Drug Enforcement Administration), para tratar de crear personal encubierto, pero que poco a poco son aniquilados como en el caso de Barry Seal; sencillamente fueron comprados o la avaricia los cambiaba de bando.
Permisivo lavado.
Recordemos que para esta época no era delito lavar dinero proveniente del narcotráfico. A principios de los años 80, los bancos en Estados Unidos cobraban 15 centésimos por dólar. Para finales ya cobraban 50 centésimos por cada dólar.
También es importante recalcar que lo que sucede hoy con los envíos de droga ocurría en esa época. Consiste en enviar, por ejemplo, una aeronave con 200 kilogramos de droga dirigida hacia el centro de Estados Unidos y, media hora después, dirigir otra rumbo a los Everglades de la Florida con 1.000 kilogramos. Así, esta última carga llega a su destino tranquilamente. Igual ocurre hoy día. Cuando "sapean" una embarcación en el Pacífico, están mandando —al mismo tiempo" el triple por el Atlántico. Sin embargo, ahora sabemos con certeza que de Colombia a México, esta mercancía ilícita se está transportando en submarinos que son recibidos cerca de los puertos mexicanos por lanchas rápidas, respaldadas por policías corruptos.
Al final de los 80, insistíamos en decir públicamente, que con la competencia y caída de los precios de la cocaína, si esta llegara a ser fumada, se triplicarían los consumidores y volvería a subir el precio de la coca inhalada. Y exactamente así sucedió. En 1990 aparece el crack como nueva forma de consumo.
Este gran negocio, que ha cambiado las economías de América, facilitó la venta de sustancias ilícitas, constituyó un conflicto de escala mayor, pues estaba controlado por estos carteles criminales y temidos. Al acabar o desarticular esos grupos organizados, pues sanguinariamente acababan con ciudades enteras, se crean los grupitos que ahora han venido a encargarse de la distribución local en el mundo entero y a crear territorios "propios" y las llamadas pandillas.