La ciudad de Londres ha decidido este año romper con los esquemas tradicionales en los Juegos Olímpicos, para ofrecerles a todos los asistentes al Parque Olímpico una nueva forma de ver la mayor fiesta del deporte.
Se trata de “La Nube”, un proyecto tecnológico ambicioso que tiene como objetivo dorado regalarle grandes beneficios a las personas de todo el mundo.
Pero, ¿qué es “La Nube”? No es un coliseo. Es un monumento concebido para generar un nuevo punto de observación de los Juegos en la capital británica, conectando a los visitantes con todo Londres y el mundo entero. En ella se mostrarán los resultados y servirá para indicar el estado de humor de la ciudad.
La idea novedosa consiste en dos torres de 122 metros de altura que estarán interconectadas por una serie de burbujas de plástico que harán de pantalla.
La construcción pretende convertirse en un símbolo de una sociedad basada en la información, la tecnología computacional y la armonía con el medio ambiente.
Su creador.
El proyecto nace por petición de Boris Johnson, alcalde de Londres. La idea será construida por el arquitecto italiano Carlos Ratti, en conjunto con un grupo de arquitectos, artistas digitales e ingenieros de distintas partes del mundo, con apoyo del MIT (Massachusetts Institute of Technology, por sus siglas en inglés).
¿Y su costo? El valor de “La Nube” será de cinco millones de dólares.
La construcción se llevará a cabo con las donaciones de los ciudadanos, empresas o cualquier otro interesado en aportar para crear historia, a través del sitio web raisethecloud.org.
“Se trata de que todos juntos levantemos la nube”, dijo Ratti.
Dentro de las burbujas, los visitantes encontrarán pantallas en las que se proyectarán datos en tiempo real como la temperatura, búsquedas en Google, datos de las pruebas de los Juegos Olímpicos, entre otros.
Según se pudo conocer, el tamaño de la pantalla será determinado en cuanto, los involucrados en el proyecto, terminen de reunir las múltiples donaciones.
Energía.
La estructura que está siendo bien aceptada entre los británicos se alimentará de luz solar y de un sistema de regeneración energética de frenos de los ascensores de las torres.
El proyecto también usaría agua para generar energía. El líquido movería una serie de microturbinas y para evitar que el agua se eleve a grandes alturas, las torres tendrán sistemas que captarán la lluvia.