La gran pregunta que muchos han empezado a hacerse es: de qué planeta vino Carlos Quentin, ese agresivo pelotero con poderes extraterrestres, capaz de desaparecer la esfera con la fuerza de Mickey Mantle, correr como Rickey Henderson, jugar con la inteligencia de Greg Maddux y tirar como Roberto Clemente.
Dirían los norteamericanos: Questions, Quentin?
El californiano llegó a la "Estratosfera Beisbolera" tras cuatro estruendosas campañas en ligas menores, cuando fuese adquirido en la primera ronda y pique 29 por los Cascabeles de Arizona.
Quentin fue fichado el 2 de julio del 2003 en una selección de estrellas y luceros, donde los cielos se iluminan con su talento potencial.
El "Bombardero de la Galaxia" empieza a tronar con potencia y sus números destellan luz propia.
Primero fue con el Stanford en la Liga Universitaria, donde descargó 35 jonrones y 170 remolques en 199 juegos.
Luego fue en las ligas menores, donde sacudió para un promedio .313 con 55 cañonazos de cuatro esquinas y 257 remolques en cuatro campañas.
Los únicos que no fueron eclipsados con su talento fueron los Cascabeles, equipo que le dejó ir para concretar un cambio por el novato Christopher Carter, un talento en composición de las MediasBlancas de Chicago.
Tras acabada la campaña del 2007, Arizona no encuentra espacio en su alineación y le da un boleto para viajar a la Liga Americana, donde encuentra el respaldo del mánager Ozzie Guillén y toda la tropa de la ciudad de los vientos.
Quentin es un pelotero de 25 años, con un potencial admirable y una tarjeta de futuro "All Star" en las Grandes Ligas.
Este jugador subió el volumen de su protagonismo el pasado domingo, cuando sonó par de jonrones, uno iniciando el partido y otro para descorchar la victoria, ambos ante el temido lanzador derecho John Lackey, de Los Ángeles.
Ahora la mirada está sobre un jugador con futuro, una perla que usa medias blancas y sueña con triunfar. La vida de Quentin puede cambiar, de ser un incógnito a protagonista y figura emblemática de una tropa que viene en ascenso.
Las interrogantes acabaron, ya sabemos quién es Quentin.
"Answer the questions"
¡Viva el béisbol!