La mala fortuna sigue vistiendo la camiseta azulgrana, y ayer nuevamente se puso de manifiesto en la derrota del Barcelona 2-1 ante Sevilla, en su visita al estadio Sánchez Pizjuán.
Ayer, a las bajas por lesiones de Lionel Messi, Andrés Iniesta, Rafinha, Thomas Vermaelen y Adriano, se le sumó el juego en contra de los postes.
Hasta tres tiros a los palos sevillistas, defendidos por el meta Sergio Rico, llegaron a estrellar los delanteros culés.
El primero fue el brasileño Neymar, al saque de una falta directa en la primera parte, después fue el uruguayo Luis Suárez con un tiro lejano que se estrelló en la cruceta y en tercer lugar el juvenil Sandro, ya con 2-1 en el marcador.
Por el contrario, el cuadro andaluz mojó en sus dos primeras llegadas al área barcelonista. El danés Michael Krohn-Dehli abrió la pizarra a los 52 minutos, y el español Vicente Iborra sentenció seis minutos más tarde, al 58.
Después de esto, a los sevillistas apenas les alcanzó para dos disparos más. "Duele perder así", reconoció el jugador del Barcelona Ivan Rakitic, ex del Sevilla, al finalizar el encuentro.
"Hemos tenido ocasiones claras, y ellos a la primera han hecho el primero y el segundo. Pero es parte del fútbol", agregó el croata.
La ocasión más desesperante fue la de Neymar. El brasileño lanzó una falta, y el balón se estrelló en el palo izquierdo de Rico, rebotó en la espalda del guardameta sevillista y la pelota ha vuelto a ir al vertical, después se paseó por la línea de meta sin que Piqué haya llegado a rematarlo a gol.
La estadística es más alarmante si se toma en cuenta que el Barcelona ha estrellado 12 tiros a la madera en sus últimos 12 encuentros, contando Supercopa de Europa, de España, Liga y Champions.