La fría noche chorrerana se vio nublada por un ambiente viciado de dudas.
De un lado, San Francisco y todo La Chorrera festejaban.
Del otro, como arrieras, las camisetas amarillas del Chorrillo emigraban, con toda su bronca a cuestas, rumbo a la capital.
Ya estaba escrita la historia: “Sanfra” era campeón.
El cuadro “monje” había superado en los penales, por 5 a 4, a los “pechoamarillos”, luego de haber finalizado 0 a 0, en los 90 minutos y en el tiempo de adición.
Atrás había quedado el gol que fue, pero que no contó. Aquella jugada del minuto 50, donde Renald Addles batió a Eric Huges y que un defensor sacó en la puerta del arco. La televisión y toda la gente la vieron adentro... Y así fue. Si Jaffet Perea, colegiado del partido, hubiera corrido hacia el medio, quizás todo hubiera sido distinto.
Al final, son cosas del fútbol y hoy los escarlatas son nuevamente monarcas de la ANAPROF, por séptima ocasión en su historia.
Para Chorrillo queda el consuelo de haber efectuado la mejor campaña de su historia, de haber armado un gran equipo y de pensar en seguir trabajando, porque grandes cosas les están por caer.
Para San Francisco, la ilusión de una nueva chance “concachampiana”.
El héroe de la jornada fue el colombiano William Negrete, quien entró en el segundo tiempo extra y se puso el traje de supermán. Anotó su tiro penal en la serie y atajó el primero y octavo envío chorrillero. El título franciscano tiene aroma de café...
De igual forma hay mérito para San Francisco, jugó 48 minutos con un hombre menos, se paró de tú a tú y por momentos hasta pudo anotar, como aquella ocasión de Brunette que contuvo el guardameta “amarillo”, Diego Mosquera.
Aplausos para los custodios de ambos arcos, la de ayer fue su gran noche.
La figura-William Negrete.
El cancerbero ingresó en el segundo tiempo extra y se convirtió en el héroe para el cuadro franciscano.
Tapó en dos ocasiones los tiros desde el punto penal y convirtió el que pateó.
El “Terminator”-Rolando Algandona.
El defensor se convirtió en el único expulsado del partido, cuando a los 72 minutos cometió una fuerte falta y se ganó su segunda amarilla, dejando con diez a su equipo.