El Wigan evitó en el tramo final la victoria del Arsenal (2-2) y su escalada al liderato, junto al Manchester United y el Manchester City, de la Premier, que antes del cierre del año contempló la reacción del campeón, el Chelsea, y el nuevo tropezón del Liverpool, que cayó en Anfield contra el Wolverhampton (0-1).
La carrera del conjunto del francés Arsene Wenger por erigirse en alternativa al éxito en la Premier padeció un retroceso ante el Wigan, un equipo que año tras año pelea por evitar su regreso a la segunda categoría.
Un penalti transformado por Ben Watson puso cuesta arriba la situación al conjunto londinense, que reaccionó de forma fulgurante en el tramo final de la primera parte.
Dos goles en los cuatro minutos previos al intermedio dieron la vuelta a la situación. Andrey Arshavin y Nicklas Bendtner oficializaron la remontada.
El Chelsea, sin embargo, se rehizo. El gol del francés Florient Malouda a la hora del partido contra el Bolton, tras una jugada del marfileño Didier Drogba, acabó con su mala racha y proporcionó oxígeno a su preparador, el italiano Carlo Ancelotti.
Más de un mes después, el campeón logró el triunfo. Pasaron cinco encuentros, cuatro de ellos de la Premier, el último especialmente doloroso contra el Arsenal, y otro de la Liga de Campeones, frente al Olympique Marsella.
El Liverpool padeció una derrota sonrojante. Por primera vez en veintisiete años cayó ante el Wolverhampton, que afrontó el duelo de Anfield como colista.
El nuevo revés de los “reds” pone en el aire el futuro de Roy Hodgson.
El Liverpool no fue capaz de rehacerse al gol de Stephen Ward.