La Real Sociedad está a noventa minutos de lograr su segunda clasificación para la Liga de Campeones en los diez últimos años y para ello parte con ventaja del 0-2 logrado en el campo de un Olympique de Lyon obligado a realizar un milagro en Anoeta.
El conjunto donostiarra lo tiene todo a favor y solo la presión y los nervios en el caso de que el conjunto galo se adelantara pronto en el marcador pueden comprometer su sueño.
La Real tiene a varios lesionados de importancia para este encuentro (Diego Ifrán, José Ángel, Imanol Agirretxe, Mikel González y seguramente Carlos Martínez), pero ha demostrado que sabe sobreponerse a estas ausencias.
El entrenador realista, Jagoba Arrasate, continuará con las rotaciones que ha introducido en la Liga y Europa y todo apunta a que pondrá en liza el mismo once inicial que en el estadio de Gerland, donde acreditó saber maniatar a los franceses con una solvencia notable.
Si finalmente no recupera a Carlos Martínez será Dani Estrada el que ocupe el lateral, mientras que adelante apostará por el tridente formado por Antoine Griezmann, Carlos Vela y Haris Seferovic.
El Olympique de Lyon ha cambiado de rostro en la última semana. Si antes del cruce con la Real Sociedad eran líderes en su campeonato liguero y encadenaban cuatro victorias oficiales consecutivas, los donostiarras han cambiado el curso de los galos.