LA POLÍTICA fiscal tanto del lado de los ingresos como de los egresos, gastos de funcionamiento e inversión, son instrumentos presupuestarios para que el mandatario ejecute las políticas públicas de su administración. El rubro que siempre llama la atención de todos es el servicio de la deuda y Panamá como el resto de la región refleja un alto nivel de endeudamiento.
Los ingresos incluyen las rentas por tributos o impuesto, que tiene su origen en la actividad económica de los miembros de la sociedad y en menor grado de las transferencias generadas por actividades productivas como el Canal de Panamá, los dividendos de empresas estatales y servicios privatizados y en mucho menor escala, las donaciones.
Los gastos de funcionamiento están clasificados en cinco grandes rubros, a saber: la planilla, los gastos de operación que son utilizados por los funcionarios para ejecutar las tareas que les incumbe y finalmente, los intereses sobre el financiamiento de la deuda existente, las transferencias a otras entidades estatales y las amortizaciones de capital sobre la deuda pública.
Los préstamos contraídos en los mercados de capitales y con las IFI"s son otras fuentes de recursos de que dispone la administración pública. El déficit fiscal es la diferencia entre los ingresos y los gastos corrientes y de inversión y se financian con el aumento de la deuda pública. Dicho aumento puede ser financiado en varias formas: préstamos a largo y a corto plazo; crédito de proveedores formales o cuentas por pagar - la deuda flotante - de parte de los suministradores de bienes y servicios.
Esta última fuente de financiamiento no necesariamente constituye un aumento neto de la deuda si se mantiene dentro de límites adecuados, por ejemplo, 90 días porque constituye el patrón común de cualquier actividad económica moderna. Entonces el aumento de la deuda flotante cuyo pago sobrepasa los 90 días constituye, en efecto, un incremento neto de la deuda financiado, de hecho, por los proveedores del Estado.
Una métrica importante es el ahorro primario, definido como la diferencia entre los ingresos corrientes y los gastos de funcionamiento antes de los intereses. Esta métrica es importante porque indica la capacidad fiscal de pagar los intereses y más importante aún, contribuir al programa de inversiones. El ahorro corriente total que incluye los ingresos del capital (ingresos provenientes de la venta de activos públicos) y las donaciones externas determinan, en última instancia, la potencialidad del programa de las inversiones del gobierno en una forma sostenida. Si el ahorro corriente total es negativo, ello significa que se sufraga una parte del consumo (planilla) con préstamos. Desafortunadamente demasiado de nuestros compatriotas viven de esta manera cayendo en las manos de los agiotistas.
El déficit fiscal es importante en el análisis de la salud de las finanzas públicas porque define las obligaciones a pagar con los futuros ingresos y el potencial aumento de la carga tributaria. Su relación con el PIB nominal mide la capacidad potencial de enfrentar las obligaciones futuras del fisco.
Antes de entrar a la materia propia, de este artículo, es importante analizar cómo llegamos en estas condiciones fiscales tan desajustadas y dónde estamos para finalmente proyectar hacia dónde tenemos que movernos para lograr las metas propias de la oferta electoral del Presidente Martín Torrijos; reformas fiscales requeridas para lograr la transformación social del país para efectuar las tareas de la sociedad de confianza: la transformación social.
Un análisis del resultado de las operaciones del Gobierno Central de las últimas dos administraciones, porque no es comparable la administración Endara ya que no enfrentó el servicio de la Deuda Externa a pesar, de haber recibido más de 350 millones retenidos por el Gobierno Norteamericano, nos demuestra claramente el desastre de la administración Moscoso.
El cuadro demuestra que la administración Balladares heredó la situación financiera en deterioro que fue fortalecido salvo el año 1998, año del referéndum, situación que perduró hasta el año 2000.
A partir del 2001, el ahorro corriente ha sido negativo empezando con 83.5 millones, mejoró levemente en el 2002 siendo -14.2 millones y se disparó nuevamente con tendencias crecientes hasta llegar a 245.8 millones casi 2% del PIB en el 2004; a pesar del esfuerzo del ahorro de la administración actual de 53.1 millones en el último cuatrimestre.
Cabe destacar que las razones fundamentales obedecen a que los ingresos corrientes, del gobierno central decrecieron entre el quinquenio 2000-2004 a pesar de la reforma "saca-plata" en el año 2002 y lo más importante es que el aumento de los ingresos provenientes de la ACP son equivalentes de una reforma tributaria promediando 147 millones mayor que el quinquenio anterior; con razón la sociedad no ha percibido que la administración panameña del Canal haya contribuido al bienestar nuestro. Las razones son múltiples:
i) el estancamiento del virus del efecto Mireya - la corrupción, la incoherencia de las políticas económicas, la incapacidad administrativa;
ii) el alza del precio del petróleo;
iii) el pobre diseño y la ineficacia de la reforma tributaria "saca-plata".
iv) "los regalitos" otorgadas a las empresas con contrato de la Nación cuyo paladín es Panamá Ports.
Al otro lado, los gastos corrientes crecieron de 1,828 millones a 2,145 millones mientras las planillas y contratos experimentaron un aumento de 192 millones que representa 60.5% de dicho incremento.
El resto se debe a los aumentos de pago de intereses porque desde el año 2001 el ahorro corriente del Gobierno Central y del SPNF eran negativos: la administración Moscoso gastaba más que los ingresos lo que es inverosímil: tanto así que la planilla pasó de 51% de los ingresos a ser 66% en el 2004.
Esto se debe a la supuesta política contra cíclica basada en la filosofía arnulfista como expresó el excontralor "El déficit no tiene nada que ver con los controles de gastos… el déficit es, primero que nada, un déficit analítico, de caja... La gente dice, sí, bajen la planilla. fabuloso hazlo, pero al día siguiente tienes un efecto negativo en la economía". Razonamiento típico de la región como si no hubiera un efecto negativo sobre las finanzas públicas si se pasa de los límites prudentes; esto es tan así que nada más tienen que preguntar a los argentinos, la más reciente experiencia de la región.
Por eso, la primera tarea de la Patria Nueva es la de estabilizar las finanzas pública recortando los gastos en 53.1 millones y dentro de los cuales se resalta los servicios personales en 20 millones y hasta las medidas con los celulares que ahorró 916 mil.
Como una muestra del desfreno en el MEF había 24 celulares y ahora hay 3.
Cabe destacar que igualmente el Seguro Social sufrió algo parecido y el balance de las operaciones incrementó las reservas en 200 millones en el año 2000 y desde el año 2002 ha tenido que recurrir a las distintas reservas para sufragar los gastos del año. De igual manera, se incrementó el personal de 17,000 a 24,000 en el quinquenio.
No hay duda que para sanear las finanzas públicas como base de sustentación del accionar del gobierno es imprescindible una reforma fiscal tanto del lado de ingreso como de los gastos.
Hasta el extitular del MEF ha reconocido la realidad impostergable: "el informe de la CEPAL que sostiene que Panamá creció en un 6 por ciento en su economía, refleja que el gobierno de Mireya Moscoso sí trabajo para impulsar el país, y las reformas fiscales deben ser apoyadas aunque las presente el PRD." Me parece que es consciente del desbarajuste que ha dejado.
Como muy atinadamente ha dicho el Presidente, primero se encargará de las necesidades del Gobierno Central para luego enfrentar el reto de la CSS, institución que pertenece a los asegurados pero se incluye en el sector SPNF por la sencilla razón que el estado es garante solidario de las obligaciones de ella.
El esfuerzo que enfrenta la Patria Nueva es gigantesca porque no solamente tiene que estabilizar las finanzas públicas al terminar la gestión, pero tiene que cumplir con la tarea más importante de ejecutar la Transformación Social: hacia una Sociedad de Confianza.
No solamente, tiene que detener el camino en que íbamos hacia la argentinización pero crear los ahorros del sector público requeridos para sustentar las bases del desarrollo: sin ahorro no hay desarrollo.
La Administración Torrijos, consciente de que no debe pedir un aumento de impuestos para engrosar las arcas públicas, solamente para mantener el Estado, propone adelgazar el Gobierno como su contribución a la Patria Nueva.
A pesar del presupuesto austero en vigencia que ha reducido la planilla y los contratos de personal en 90 millones, los gastos corrientes siguen en ascenso alcanzando la cifra de 2,299 millones y el ahorro corriente sigue en negativo en 173 millones. Esto se debe a dos factores fundamentales que son las siguientes:
i) el importe de la planilla aumenta automáticamente en 45 millones al año por las leyes especiales y acuerdos de huelga, algunos históricos y otros recién cosechados de la administración pasada.
ii) el aumento de los intereses por el incremento de la deuda en el 2004 que se estima en 1,200 millones, porque todavía no hay certeza de la cifra final, compuesta por el déficit al 31/09/04 más la deuda flotante y la deuda con los asegurados de la CSS.
El próximo artículo se examinará el esfuerzo de la administración y el aporte justo de los conciudadanos.
Ahora es cuando Panamá, vamos a arreglar la casa.
(ver cuadro de resultado de operaciones del gobierno central en la página D5 del diario impreso.)
La Reforma Fiscal
Si el ahorro corriente total es negativo, ello significa que se sufraga una parte del consumo (planilla) con préstamos. Desafortunadamente demasiado de nuestros compatriotas viven de esta manera cayendo en las manos de los agiotistas.