Su rostro expresaba la alegría por la labor cumplida, pero aun así, el “Panagol” mostró serenidad al momento de opinar sobre el buen funcionamiento de la Roja panameña en el duelo ante los canadienses.
No profundizó tras ser cuestionado sobre el estilo de fútbol que desea tenga la selección panameña, pues el dueño del banquillo, Julio César Dely Valdés, se limitó a responder: “identidad futbolística no sé si la tenemos, pero esta selección tiene hambre y hambre de ganar partidos”; es decir, conseguir su boleto para llegar al hexagonal y cumplir con el primer objetivo de la eliminatoria rumbo a Brasil 2014.

Aunque el olor a la ronda hexagonal se percibe en el aire, Dely Valdés dejó claro todavía que quedan seis puntos por disputar y no se puede adelantar a celebrar.
“Yo creo que no estamos clasificados, simplemente hemos dado un paso importante”, expresó el exjugador del París Saint Germain.

Las modificaciones y los cambios de cuatro titulares en comparación al partido anterior en Toronto --la ausencia de Luis “Matador” Tejada fue la más notaria-- fue otro tema que saltó a la palestra.
“Hemos querido meter gente fresca en todas las líneas con Gabriel “Gavilán” Gómez, Armando Cooper y Rolando Blackburn”, se justificó.
Al mismo tiempo, dejó claro que en la selección nadie tiene su puesto seguro.
“Los jugadores deben entender que cualquiera puede entrar en cualquier momento”, dijo.
Dely Valdés explicó que los cambios fueron de jugadores, porque el planteamiento fue el mismo que utilizó en Toronto, cuando perdieron por 1-0.
“Es importante ver al banco y mirar que tienes alternativas”, acotó.
Sobre el próximo rival, al cual se enfrentará la Roja el 12 de octubre, Dely Valdés, ya ha dado sus primeras campanadas: espera a una Honduras muy distinta, con planteamientos diferentes a los del pasado 7 de junio en San Pedro Sula, donde Panamá ganó 2-0.