Panamá se paró de “varón”, anoche, ante la Argentina en el Estadio Brigadier López de la provincia argentina de Santa Fe.
La victoria de los “ches” por 3-1, es un resultado anecdótico, que no demuestra lo sucedido en el terreno de juego.
Los goles albicelestes fueron anotados por Matias Defederico (27’) y Gonzalo Bergesio, en dos oportunidades (39’ y 84’).
Para Panamá descontó Nelson Barahona, a los 29 minutos.
Primer capítulo.
El dibujo táctico de Stempel se respetó a rajatabla y los “puntos rojos” se movían por el campo en dos claras líneas de cuatro, más una de dos adelantada.
Panamá impuso su rapidez y se paró como lo indican los libros: atrás y a esperar la iniciativa del anfitrión.
Argentina presentaba a sus jóvenes figuras locales, quienes guiados por un experimentado Daniel Montenegro salían a atropellar a la escuadra panameña.
Sin embargo, después de los 15 minutos, la “troop” de Gary empezó a animarse. Los primeros en hacerlo fueron “los compadres”: Tejada y Garcés, quienes se combinaban de derecha hacia el medio y avisaban que Panamá tenía con qué.
Por eso, cayó como balde de agua fría la ventaja de los “gauchos”, a los 27: remate exquisito de Defederico que se metió pidiendo permiso a lado del segundo palo de Penedo. Sólo la forma justificaba el 1-0.
Pero la justicia parecía llegarle a la “roja” rápidamente. Sólo dos minutos después, Tejada se la dejaba a su “compa”, para que éste abriera hacia la llegada de Barahona quien la colocó cruzada. Nada pudo hacer Pozo. era el empate.
Cuando las cosas parecían que se estabilizaban nuevamente, vino el segundo tanto “argento”: Rivera se quedó en la marca y Bergessio se relamió en el aire para fusilar de un frentazo a Penedo: 2-1 para el “Pelusa” y sus muchachos.
Complemento.
Stempel metió mano en el equipo y eso se notó... Para mal.
Afuera Barahona y el equipo perdió tenencia y traslado, era mejor verlo a Víctor Herrera entrar por el “Patón”, pero no fue así.
La salida del “Matador” por Orlando Rodríguez, nos hizo perder ofensiva, y eso que se llegó algunas veces más.
A pesar de todo, Panamá seguía ordenada y contenía bien las llegada del recientemente ingresado, Esteban “Bichi” Fuertes, que mantuvo un duelo personal con Penedo, que ganó ampliamente el panameño.
No obstante, otro error de Rivera devino en el tercer gol “pampeano”: A los 84, pase filtrado y Bergessio que le gana la espalda al de San Francisco, para batir al meta nacional: era el 3-1 final.
Lo rescatable es la experiencia y que Panamá dejó el cuadro santafecino con un merecido respeto de parte del público argentino.