Guimaraes metió toda la carne en el asador, pero no le puso condimento.
Queríamos tridente, me incluyo, pero al parecer no estamos preparados, porque nos falta un equilibrio en la media, es decir: la cancha se parte.
Otro aspecto, bajo la lluvia fuimos un desastre, no supimos jugar con la tormenta y terminamos atormentados por eso.
Si delante hubiese estado Guatemala o Honduras, nos hubiese ido peor. Toca mejorar eso, porque la eliminatoria será larga, en eso confiamos.
Esta es nuestra oportunidad para ir a un mundial, Sudáfrica es duro, Panamá tiene que aprender a jugar con lluvia, sol y hasta nieve (en Canadá o Estados Unidos).
Toca a prender de todo y Guimaraes quedó en deuda. Él mismo lo sabe, y de seguro cumplirá.