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Lacerante confesión de La Madre Pasota

El suyo es un grito que sale de lo más profundo de sus entrañas. Es sinónimo de hastío. Es dolor de madre. Es como si su corazón le apretara o mil dardos lo laceraran.


Cada palabra la arroja con rabia. Con rabia desesperada. Y con ella su corazón se desgarra en mil jirones.

Hace 20 años que no se confesaba. No lo hace ahora porque crea en la Iglesia.

 

¿Creer ella en algo? ¿Por qué habría de hacerlo? ¿No fue acaso su ingenuidad, su buena fe, el seguir las reglas establecidas por una sociedad patriarcal la que hizo trizas su mundo?

¿No fue esa sumisión, esa obediencia a lo establecido, el tener una doble carga y aceptar calladamente el ser explotada y subvalorada la causa de que su hijo viviera como barco a la deriva, tropezara y cayera en el fango de la drogadicción?

Ella era buena. Demasiado buena.

 

Ella era leal. Demasiado leal.

Ella era una digna esposa. Una buena madre. Una buena trabajadora.

Tiempo le faltó. Le faltó calidad de tiempo. Vio las señales. Intuyó que algo andaba mal. Esas salidas nocturnas. Esos amigos. Ese vocabulario. Esa rebeldía.

 

Su hijo ya no era más su hijo. Era el hijo de los narcos. Casi una escoria social.

Pagó caro la Madre Pasota.

Lloró. En el océano de las lágrimas que derramó podían nadar sus desdichas, sus vacíos, los pedazos de sueños rotos.

 

Laxmy Vásquez interpreta con destreza a esa mujer que se emancipa, que rompe el yugo de la dependencia impuesta por una sociedad patriarcal, que se aventura a ser ella, a hacer lo que quiere, que es correr tras su hijo, para arrancárselo de las garras al monstruo de mil tentáculos que es la mafia del narcotráfico, que lo quiere deglutir, que lo ha estado desangrando, que le ha menguado la dignidad. Ella hace el papel de La Madre Pasota.

Ella rompe paradigmas, rompe el silencio, señala con dedo acusador al Estado.

La célula básica de la sociedad, también es recriminada.

Asimismo, le dice unas cuantas verdades a la Iglesia, a los militares, a los políticos y a los hombres machistas, hijos de un sistema mediático que los apadrina.

Dentro del negro pozo donde la sepultó su cadena de desgracias, grita su ayer cargado de ayes y su no menos deprimente hoy.

"La Madre Pasota" es un monólogo de una hora. Es una tragicomedia del dramaturgo italiano Darío Fo y su esposa Franca Rame, que se presenta en el teatro La Quadra, hasta hoy domingo, a las 8:00 p.m., con la codirección de Alex Mariscal y Yanira De Gracia.


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445037
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América