Los Angeles Lakers guardaron toda la estamina para los cinco minutos finales y, con el aporte de su yunta estelar de Shaquille O"Neal y Kobe Bryant, derrotaron el domingo a San Antonio Spurs 86-80, para abrir con un triunfo las semifininales de la Conferencia Oeste.
Luego de ir perdiendo a lo largo de todo el choque, una canasta de Robert Horry cuando restaban 5:47 minutos del final empató 71-71 y a partir de ahí O"Neal y Kobe se encargaron de sellar la sepultura de los Spurs.
El gigante angelino anotó 20 puntos y capturó 14 rebotes, mientras que Bryant aportó otros 20 cartones para los bicampeones de la NBA.
San Antonio desperdició un excelente trabajo del ala pivot Tim Duncan, quien mantuvo a raya a O"Neal en la primera mitad y finalizó el partido con 26 unidades, 20 rebotes, seis asistencias y cinco bloqueos.
"Siempre he dicho que nosotros no somos los campeones por gusto, nos tardamos en reaccionar, pero al final encontramos nuestro juego y eso es lo que vale", dijo O"Neal al cerrar el encuentro.
Los dos equipos volverán a verse las caras en el Staples Center de Los Angeles el martes, para el segundo juego de esta serie al mejor de siete topes.
"Los Lakers tienen mucha experiencia en juegos cerrados. No jugaron su mejor partido, pero en los momentos claves supieron dominarnos, eso fue todo", aceptó el técnico de San Antonio, Gregg Popovich, quien no pudo dar seguridades de que contará con su otro gigante, David Robinson, para el partido del martes.
Robinson está lesionado en la espalda y se perdió la serie de primera ronda contra Seattle.
San Antonio se llevó el primer cuarto 17-13 gracias a una férrea defensa en la zona pintada, que cerró bien el paso de Shaq, y a la inefectividad de los jugadores angelinos.
San Antonio volvió a irse delante por canastazo de Duncan, pero Horry negoció el empate otra vez y a partir de ese momento los Lakers tomaron control del choque.
En esos últimos cinco minutos Shaq marcó siete puntos y Kobe cuatro, que acabaron de hundir a la nave texana, cuyos jugadores se miraban incrédulos al ver como se les escapó una casi segura victoria.