El escolta Kobe Bryant, de Los Angeles Lakers, dijo nada más perder el segundo partido de la eliminatoria semifinal ante los Spurs de San Antonio que la solución era llegar a territorio enemigo y jugar el mejor baloncesto.
Su argumento lo puso en práctica al ser la gran figura que con 31 puntos permitió a los actuales campeones de liga vencer por 99-89 a los Spurs en el tercer partido de la eliminatoria que vuelven a dominar por 2-1.
Bryant y el pívot Shaquille O’Neal, que había dicho antes del partido que él tendría que haber sido nombrado Jugador Más Valioso (MVP) de la liga en lugar del alero Tim Dunan, volvieron a ser el “Duo Dinámino” perfecto para los Lakers que recuperaron la ventaja de campo y ganaron el décimo partido consecutivo fuera de su campo en la fase final del campeonato.
El cuarto se jugará en el mismo escenario del Alamodome hoy por la tarde.
Bryant surgió como el líder de los Lakers desde el pitido inicial y los 31 puntos, incluidos cuatro canastas en los últimos cinco minutos, que logró lo convirtieron en el máximo encestador del partido y del equipo con 15 canastas de 31 tiros de campo, seis rebotes y seis asistencias.
Si en el Alomodome se dio un partido con todos los elementos clásicos de la fase final, en el Fleet Center de Boston se vivió todo lo contrario después que el equipo local de los Celtics y los Pistons de Detroit entraron a formar parte de la historia negativa de las estadísticas al ser el partido con menos puntos.
Los Celtics vencieron por 66-64 y mantuvieron la ventaja de campo que lograron al ganar el segundo partido de la eliminatoria al mejor de siete.