La reconstrucción del estadio Kenny Serracín fue una noticia que corrió como pólvora y llenó de felicidad a los fanáticos, que son muchos, del béisbol en Chiriquí, pero para todos no es una buena nueva.
Y es que para la Liga Provincial de Béisbol de Chiriquí esto ha significado un dolor de cabeza y un golpe al bolsillo, luego de conocer que el coliseo sería derrumbado después de los Carnavales.
"A nosotros se nos complica, de darse la demolición después de los Carnavales, porque el equipo mayor no tendría dónde practicar. Esto va a ocasionar un gasto adicional", dijo el vicepresidente de la Liga Provincial de Chiriquí, Leonel Isaac, quien tiene en mente los estadios que podrían utilizar de local.
"El estadio de Dolega sería el inmediato, por la cercanía, pero no tiene luces. Gente que sabe de ese tema me dice que eso no se hace tan rápido, y el costo es arriba de los $150 mil o 200 mil dólares. Otro estadio es el de Boquete, pero las dimensiones no son las más adecuadas y el campo tampoco está en buenas condiciones. Una opción es el estadio Gloria Deportivas Baruenses, pero está muy lejano, y el estadio nacional Rod Carew, pero que la federación se encargue de mantener económicamente al equipo durante todo el tiempo".
Otro golpe que podría recibir la liga chiricana sería el monetario, ya que bajarían los ingresos.
"Tenemos 22 vallas, ya un patrocinador nos comunicó que no va a participar este año. A esto se le suma la venta de soda, cerveza, comida y los palcos. Esta decisión perjudica de $120 mil a 130 mil dólares los ingresos de la liga", señaló Isaac. "Mi sugerencia es que la federación y Pandeportes deberían hablar con la empresa que se ganó la licitación para que la construcción del estadio empiece cuando termina la serie regular del torneo mayor, el 1 de abril", finalizó.