Después de dos meses de preparación, el equipo juvenil de Panamá está listo para la competencia y se encuentra en la etapa de mantenimiento de condiciones y perfeccionando algunas cosas.
Ayer la lluvia interrumpió el juego de confrontación con el equipo mayor, pero esto no fue motivo para incumplir con la rutina de trabajo, con el bateo, jugadas defensivas y soltura de los brazos.
El cuerpo de lanzadores de la representación nacional está sano y en condiciones para el primer partido en el Campeonato Panamericano de Béisbol, a realizarse en Curazao.
"Estamos en la última semana de trabajo, previo a la competencia; pienso que los muchachos se encuentran bastante bien. Lo más importante, como siempre digo, no hay lesiones".
"Físicamente están bien; el trabajo de fuerza se ha realizado a capacidad y se ha logrado una adaptación", comentó Kevin Cárcamo instructor de lanzadores del equipo juvenil.
Cárcamo explicó que en los últimos días ha hecho énfasis en las jugadas defensivas; en el trabajo táctico y técnico, en donde sí ha detectado algunas fallas, pero que es normal en esta etapa.
"Estamos trabajando en esas pequeñas cosas, que cuestan muchos juegos, especialmente cuando éstos son cerrados. En todo lo que queda de prácticas vamos a trabajar en esto".
Ayer el derecho Carlos Xavier Quiroz tiró par de entradas por los juveniles, exhibiendo una velocidad de 86 millas por hora y su trabajo fue calificado de bueno por Cárcamo.
Además los derechos César Flores, Roberto Mendieta y Rodolfo Gómez, realizaron trabajos de "bull pen". Para hoy está designado para abrir Paolo Espino, seguido por José Rodríguez y Yemel Añino.
Lanzadores juveniles perfeccionan su trabajo
La representación nacional juvenil tiene programado partir el 10 de julio hacia Curazao.