Aunque es uno de los entrenadores más ganadores del fútbol mexicano, Manuel Lapuente ha sido contratado por el club Tigres para una misión en apariencia modesta, mantener en primera división al equipo de mejor hinchada de la Liga.
A punto de cumplir 64 años, Lapuente ha aceptado uno de los principales retos de su vida, no por lo futbolístico, sino porque le implicará andar con los nervios de punta en los próximos tres meses, algo complicado para un señor de la tercera edad que hace unos años tuvo problemas de salud.
Tigres es un equipo de mucho dinero que cuenta con la hinchada más fiel de la liga, pero no es campeón desde 1982.
Lo primero que necesitará Lapuente es devolver la confianza a un equipo con la peor defensa del Clausura08, con 2,4 goles recibidos por partido y la ofensiva más endeble, con 0,6 goles por encuentro.
Es algo raro , porque el club tiene figuras de nivel, con delanteros como Francisco Kikín Fonseca, Lucas Lobos y Gastón Fernández, así como el cañonero panameño Blas Pérez.