Muchos son los expertos que pregonan que la historia pesa en el mundo del deporte como oro de 18 quilates en una báscula.
Si es así, el panameño Whyber "Showtime" García tendrá la historia a su favor mañana cuando intercambie metrallas a quemarropa con el venezolano Jorge "El Niño de Oro" Linares en el Centro de Convenciones ATLAPA, por el título vacante superpluma (130 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Según los datos que reposan en el baúl de los recuerdos, García y Linares protagonizarán la decimonovena pelea por un título mundial entre boxeadores de Panamá y Venezuela.
Los registros revelan que Panamá ha conquistado diez victorias, contra ocho de Venezuela.
De estas 18 refriegas titulares, seis han tomado vida en la tierra del Canal. Precisamente este dato favorece a Panamá, con cuatro triunfos. Sólo el cuatro veces campeón del mundo de la AMB, Leo "Torito" Gámez, y el ex campeón superpluma del mismo organismo, Edwin "El Aniquilador" Valero, han cantado victoria en Panamá.
Se inicia la saga.
La rivalidad boxística panameño-venezolana en combates de título mundial se inició el 19 de agosto de 1972, cuando chocaron el istmeño Ernesto "Ñato" Marcel y el venezolano Antonio "El León de Cumaná" Gómez.
La pelea se realizó en Maracay, Venezuela, donde estuvo en juego el título pluma de la AMB.
Cuenta la historia que el "Ñato" fue una máquina lanzagolpes que desfiguró por completo la cara de Gómez.
Al final de los 15 asaltos, el árbitro Luis Sulbarán (148-144) y el juez Santos Arismendi (148-141) votaron a favor de Marcel. El otro juez, Rafael Cartaya, votó empate (146-146).
"Ñato", otra vez.
No fue hasta 10 meses después que se produjo otra pelea titular entre panameños y venezolanos.
Nuevamente le correspondió al "Ñato" Marcel ser protagonista, ofreciéndole la revancha a "El León de Cumaná", pero en el Gimnasio Nuevo Panamá, hoy Roberto Durán.
Esta vez, el pueblo panameño fue testigo de la casta y garra de Marcel, quien se apuntó un triunfo por la vía del nocaut técnico, a la altura del duodécimo round, el 14 de julio de 1973.
Esta fue la segunda defensa exitosa que hizo Marcel de su título de las 126 libras de la AMB.
Un "Ciego" maravilloso.
La tercera pelea de la saga la disputaron el istmeño Jaime "Cieguito" Ríos y el venezolano Rigoberto Marcano, el 23 de agosto de 1975 en el Gimnasio Nuevo Panamá.
Lo que se vivió esa noche, según los registros dorados, fue candela pura durante 15 asaltos.
Al final, el triunfo se lo llevó el panameño por decisión unánime, para convertirse en el primer campeón de las 108 libras en la historia del boxeo mundial. El organismo que avaló el pleito fue la AMB.
Para enmarcar.
En esta historia tampoco se puede pasar por alto los gritos de victoria de Venezuela en Panamá, cortesía del "Torito" y de "El Aniquilador".
Gámez hizo la primera defensa de su fajín minimosca de la AMB en el Gimnasio Nuevo Panamá el 5 de febrero de 1994, fajándose con el panameño Juan Antonio Torres.
El "Torito" impuso su mayor fortaleza para acabar en siete vueltas al istmeño.
Por su parte, Valero capturó la diadema de las 130 libras de la AMB al destronar al panameño Vicente "El Loco" Mosquera en el Figali Convention Center.
En aquel 5 de agosto de 2006, más de 4 mil privilegiados espectadores fueron testigo de un verdadero clásico... de una batalla que reunió caídas de ambos boxeadores, emociones que amagaron con desbordar los corazones de los asistentes y coraje como sólo el deporte del boxeo puede mostrar.
Valero llegaba precedido por un récord impresionante de 19 victorias, todas por la vía rápida. Pero todavía tenía que probar que aquella racha histórica no era cuento, ya que algunos cuestionaban si sería capaz de continuarla ante un contrincante de la envergadura de Mosquera.
Por otro lado, el panameño llegaba motivado como nunca. Y cuando esto ocurre en un boxeador de su clase, lo lógico era esperar que utilizara todo su bagaje técnico, capaz de neutralizar hasta el más temible pegador, como Valero.
Pero todo lo contrario sucedió. En lugar de apegarse a lo practicado, que era moverse a los lados, pasar golpes usando la cintura, para no convertirse nunca en blanco fijo, "El Loco" se embarcó desde el primer campanazo en el tipo de guerra "a lo macho", del que se sabía tenía pocas posibilidades de salir airoso, teniendo en cuenta la potencia de los puños de "El Aniquilador".
El final fue una derrota por nocaut técnico para el panameño, cuando el árbitro puertorriqueño Luis Pabón decidió detener las acciones en el décimo capítulo.
La actitud de "El Loco" lo llevó al precipicio; sin embargo, fue este elemento el que posibilitó a que naciera un combate memorable... una pieza de colección para el más lujoso museo del pugilismo mundial.
"Pelenchinazos".
Esta saga registra como último pleito el que protagonizaron el panameño Celestino "Pelenchín" Caballero y el venezolano Lorenzo "Lencho" Parra.
Caballero viajó hasta Venezuela para realizar la cuarta defensa de su título supergallo de la AMB, el 7 de junio de 2008.
Parra ofreció una pelea valiente durante los primeros asaltos, pero a medida que avanzaba el pleito el dominio del campeón era más evidente.
Al final, "Pelenchín" ganó por nocaut técnico, tras ocasionarle una fractura en la mandíbula al venezolano.
Fue el médico de turno el que dictaminó que Parra no podía continuar a tan sólo un asalto para el final.