El estadounidense Tiger Woods, número uno mundial de golf, y las otras estrellas de este deporte parecen poco interesadas en el eventual regreso de su especialidad a Juegos Olímpicos (tras estar en el programa en 1900 y 1904), después de la recomendación el 29 de agosto del Comité Olímpico Internacional (COI).
La comisión del programa olímpico, presidida por el italiano Franco Carraro, había recomendado la introducción del golf y del rugby a VII en los Juegos de 2008 en Pekín “a condición de que estos deportes presenten a sus mejores atletas”.
Interrogados por la AFP, este jueves en Saint Andrews (Escocia), donde se inicia el torneo Pro-Am Dunhill, los mejores golfistas profesionales rechazaron unánimemente tal eventualidad.
“Qué piensa usted?”, replicó simplemente un Woods dubitativo en respuesta a la pregunta “Iría usted a los Juegos de 2008?”.
El estadounidense, que añadió que “intento reducir mi programa, no aumentarlo”, había ya claramente anunciado sus prioridades en Kilkenny (Irlanda), hace dos semanas, afirmando que preferiría ganar los cinco millones de dólares del Campeonato del Mundo de golf que la Ryder Cup, competición por equipos que opuso a Europa y Estados Unidos el pasado fin de semana.
“No estoy intereado”, respondió más claramente el sudafricano Ernie Els, tercer jugador mundial y vencedor de Open Británico.