La ANAPROF necesita un golpe refrescante. Ser feliz en el año de la eliminatoria. El fútbol es un deporte que importa, siempre lo será; como dice Alfredo Di Estéfano, el balompié acaba en el año 7,000.
Pero el 22 de febrero es una mala fecha para arrancar. Por favor no. Ese día inicia el campeonato número 65 de béisbol, y aunque no tenga nada que ver, sí importa. No es conveniente.
Existen fechas cercanas para hacerlo atractivo, que la pelota ruede y no compita con un producto tan exitoso como el béisbol mayor, que bajo la mano de PENSA está tocando el cielo.
Señor presidente de Anaprof, denos otra fecha, para destacarla, sin competencias. Así vamos despacio pero con buena letra.