El periodismo en Panamá registra, sin duda alguna, hechos destacados y protagonistas meritorios. Buenas plumas, que en distintas épocas han obtenido el reconocimiento de sus contemporáneos. Pero abordar el tema sólo desde el ángulo de los periodistas, es tratarlo en un 50 por ciento de su expresión. ¿Qué hay de las infraestructuras y las inversiones que hicieron perdurable el oficio y efectiva la posibilidad de contar con ese "primer borrador de la historia"? Seguramente estaremos de acuerdo en que no se trata solamente de la primera edición, sino de mantenerla a través del tiempo. De institucionalizarla.
Como en todas partes del planeta, los periódicos surgieron con una alta dosis de un idealismo que buscaba convertirlos en instrumentos de orientación de la sociedad.
En Panamá, el surgimiento de los primeros diarios, están ligados a esa etapa de toque del país con los intereses de Estados Unidos. Eso explica por qué los más importantes, El Panamá América entre ellos, surgen primero con versiones en inglés.
Fue el norteamericano Nelson Rounsevell quién, en 1925 publicó la primera edición de The Panama American, tras fundar la Panama American Publishing Company, Inc., encaminado a servir a la colonia norteamericana en la Zona del Canal.(1) Tres años después, el cinco de agosto de 1928 aparece la primera edición de El Panamá América en español, dirigida por el abogado y político Harmodio Arias Madrid, quien en 1938 le compra a Rounsevell la mayoría de las acciones y se convierte en presidente y dueño de la empresa. El 15 de septiembre de ese mismo año funda El Panamá América y designa al Doctor Octavio Fábrega, primer director.
Pero, qué representaba esta empresa para quien había sido presidente del Istmo entre 1932 y 1936, y fundador en 1935 de la Universidad de Panamá.
Educar, orientar a la sociedad, ha dicho a Semblanzas, su hija, Doña Rosario Arias de Galindo. El Doctor Harmodio Arias, cuando inauguró la Universidad Nacional, el 7 de octubre de 1935, dijo, entre otras cosas, que:
"Es imposible sostener una democracia donde existe irrespeto a la libertad de protesta. Pero tan importante como ella es alimentar la cultura de los pueblos, porque la ignorancia ofrece campo propicio para que germinen males que terminan por ser destructivos de nuestras instituciones jurídicas. El hombre instruido no se somete jamás a los lazos denigrantes de la servidumbre".(2)
No resulta fácil siempre, conjugar el trabajo con la orientación y consolidación de la familia. Don Harmodio, al convertirse en propietario de Panama American Publishing Company, Inc., no solo inauguró, lo que sería junto a las ciencias políticas, la otra profesión de su vida, el periodismo; sino un camino, una alternativa formadora a la que también se sumarían sus hijos, los hijos de sus hijos y que perdura, 67 años después.
Junto a las publicaciones, los principios. "..durante los años de la Segunda Guerra Mundial, - por ejemplo- EPASA se convierte en baluarte de la lucha contra el nazismo, antisemitismo y totalitarismo a todo nivel". En la segunda mitad de los años sesenta, fue una plataforma que dio paso a la denuncia y la crítica contra los tratados canaleros, tres en uno, negociados bajo la presidencia de Marco Aurelio Robles. Y durante los 21 años de regímenes militares los esfuerzos de la familia se sumaron a la de otros panameños por el retorno a la democracia.
La Editora hoy día, con sus 3 periódicos de circulación diaria, regresa a los conceptos de la empresa en los años 50, es decir, ser una casa editora de periódicos, de "medios" en la terminología moderna, y no una empresa publicando un diario. De esta manera, continúa la misión original de Don Harmodio, desarrollando productos para que distintos sectores de la sociedad se encuentren informados y puedan expresar sus experiencias, éxitos y dificultades", ha sostenido el Doctor Gilberto Arias Pizá, actual vicepresidente de EPASA en la entrevista que publicamos más adelante.
En sus primeros años, cuando sus instalaciones quedaban en calle "H", aun costado del Instituto Nacional, además de El Panamá América publicó El Expreso; en 1947 La Hora, editado por Harmodio Arias Guardia y Roberto Arias Guardia; y en 1958 vio la luz Crítica, de propiedad de Gilberto Arias Guardia. En la etapa actual publica, además de Panamá América y Crítica, el diario Día a Día, y la revista Siete.
En 1962, cuando muere Don Harmodio, asume la presidencia de la editora su hija, Rosario Arias de Galindo, cuyo protagonismo, junto a su hermano Gilberto, va a centrarse en la batalla por recuperar la editora, de la que, después de un esfuerzos familiar de 30 años, fueron despojados tras el golpe militar de 1968. Es ella quien - al decir de Don Francisco Arias V., actual presidente de EPASA, traza la línea independiente de la Editora.
Con Doña Rosario y con Melinda Arias de Morrice, hija mayor de Don Gilberto Arias Guardia, conversamos sobre ese y otros temas:
RAdeG: El interés de su vida se centró en el Canal de Panamá y las relaciones de Panamá con los Estados Unidos. La prueba es que su tesis fue sobre el Canal de Panamá, y la cual usan todavía en muchas universidades. Nelson Rounsevell no sacó la parte en español de The Panamá América, hasta que mi papá aceptó ser el director. En Panamá, en la zona del canal, había miles de norteamericanos y no había periódicos. Los que habían llegaban en barco con ocho o diez días de retraso. Así que Rounsevell decidió publicar el periódico para vendérselo a los norteamericanos residentes en la zona y en Panamá, y utilizar los servicios de las agencias que ya existían para ese momento. En esa época había mucha ignorancia en relación con ese tema, y tuvimos épocas en que los norteamericanos intervenían en el país, algunas veces por su cuenta y otras llamados por gobiernos panameños. Esas eran cosas con las que muchos panameños no estaban de acuerdo, pero había que educar al pueblo, que no entendía lo que pasaba y que se indignaba con esa situaciones.
RAdeG: Sí. La prueba es que fundó la Universidad de Panamá pese al problema económico que existía en ese momento en el país. Consideraba que en algún momento tenía que comenzar a funcionar la Universidad para que comenzara a crecer el país.
RAdeG: En La época de Robles tuvimos mucho problema. En la de Enrique A. Jiménez y con Chichi Remón, por la independencia y la actitud crítica del periódico. El problema era que ellos no podían convencer a mi papá de que el periódico llevara tal o cual línea. Él tenía una línea, con la que creía que debía defender a Panamá. Eso hace que la lucha de El Panamá América por la libertad de expresión tenga muchos años. La prueba mayor es que cuando vino la dictadura y cerraron todos los medios, a los otros le permitieron abrir a los tres días, mientras que a nosotros nos dejaron más de dos semanas y terminaron quitándonos los periódicos.
RAdeG: Bueno seguramente hubo buenos de los que yo no me recuerdo, pero me acuerdo por ejemplo de Ricardo Lince, Cristóbal Sarmiento, Mélida Sepúlveda. Muchos de ellos se portaron muy bien, pero luego se alejaron de nosotros, porque se quedaron trabajando con la Dictadura, cosa comprensible porque la gente necesita trabajar y no todo el mundo se puede dar el lujo de dejar un trabajo para el cual está preparado y ver cómo alimenta a sus hijos. Bajo ese punto de vista, en mi concepto, la persona no podía hacer otra cosa.
RAdeG: Bueno, mis hermanos quedaron exiliados todos. Yo quedé aquí sin mayor experiencia. Yo había estado al frente del periódico desde que mi papá había muerto en 1962, pero con Gilberto, más que todo. Después de la muerte de mi papá mis hermanos Harmodio y Roberto, decidieron separarse del periódico. Nos pusimos de acuerdo económicamente, cambiamos acciones de unas cosas por acciones del diario. Estaban en su derecho, porque una cosa era tener acciones en un periódico de Harmodio Arias y otra cosa era tenerlas conmigo…Al principio del golpe no podíamos hacer nada. Gilberto se movió muchísimo. Se entrevistó con Rodrigo Moreno que era el administrador del periódico entonces, se entrevistó con los militares y se hizo muchísimo para poner a funcionar otra vez el periódico. Había muchos empleados en el aire. Pese a las diligencias nunca se logró nada.
MAdeM: Donde podía denunciaba que su medio se lo habían robado. Pese a las gestiones de años siempre surgían detalles o imprevisto que desviaban la gestión, pero el persistía. Trató en todos los niveles, legales en Panamá y en el exterior.
RAdeG: La guardia nacional ocupó el periódico y llevó su gente. Yo no fui más al periódico. Gilberto estaba exiliado en la Zona, Tito y Mody también. Jorge Illueca era el director, pasaba por mi casa todos los días, e iba al periódico pero no podían hacer nada. A los 15 días nombraron a su gente para poner a funcionar del periódico de su cuenta.
MAdeM: Haberle quitado la alfombra de debajo de los pies. Eso se lo oí comentar una vez en el exilio. Cuando muere mi abuelo el logra adquirir con su hermana un porcentaje grande de acciones de El Panamá América. Pese a que Crítica fue siempre una empresa que le dio dolores de cabeza nunca se quejó de eso. Estaba tan fascinado con estar involucrado con el periodismo a fondo. Le encantaba saber cómo iba a ser la primera plana, que tamaño tendría la letra, qué palabras usaban. Disfrutaba lo que hacía.
RAdeG: La propia editora, además de Panamá América publicó El Expreso, luego Tito publicó la Hora y Gilberto Crítica. Fueron los primeros tabloides con que contó el país. Nunca se habían visto en Panamá. Un poco jocoso, un poco impertinente, más agresivo. Eran publicaciones con líneas independientes.
MAdeM: Aprendimos de él que no solo era jefe, sino protagonista. Para él ser periodista no era ser el dueño del medio, sino involucrarse, organizar y enseñar. Recuerdo que Toño Díaz nos decía que él siempre estaba involucrado con sus periodistas. Tenía una capacidad para ver, captar las inquietudes del país en el momento. Esa fue una de las razones por las que funda Crítica. Entre Toño y él lograron captar desde le principio lo que necesitaba leer el pueblo, en un idioma que el pueblo entendía y podía analizar.
MAdeM: Fue el creador del Instituto de Vivienda y Urbanismo, fue ministro de Hacienda, y piso unos impuestos con los cuales mucha centeno estaba de acuerdo. Representó a Panamá en Punta del Este, trabajó con el Banco Interamericano de Desarrollo. Estuvo muy involucrado en la organización de la entidad que manejaría el Canal luego de la salida de los norteamericanos. Fue de los que pensó en que fuera constitucional, y que los fondos del Canal fueran aislados de los fondos del Estado.
A continuación un fragmento del discurso del Dr. Gilberto Arias Guardia, dado ante la Cámara de comercio en febrero de 1989
"Hoy, al encontrarnos en la víspera del surgimiento de la Segunda República, aceptemos que la dictadura nos ha obligado a un despertar de responsabilidad ciudadana para lograr el progreso y el bienestar con el concurso de todos los ciudadanos. Esa responsabilidad no es un derecho sino una obligación. No podemos avanzar sumidos en idealismos políticos. Tenemos que traducir el idealismo político al realismo político.
La realidad nos obliga a establecer un orden constitucional y a afianzar la credibilidad del Estado. Tanto los países comunistas como los socialistas han abandonado la estatización y Panamá tendrá que tomar ese mismo sendero. La realidad, otra vez, obliga a los profesionales independientes a coadyuvar en tan onerosa y magna tarea.
En la América Latina y aun en los Estados Unidos poco se escucha de "Europa 1992". En esa fecha se concluirá la integración de la más extraordinaria organización del mercado común de la historia. Trescientos veinte millones de europeos, con el consumo per cápita más alto del mundo, pondrán un cerco para comprar y vender solo lo que le interesa al bienestar colectivo europeo. La América Latina quedará en la práctica excluida de la gran masa de consumidores de América del Norte, de la zona de influencia de la Unión Soviética y ahora de Europa.
Otra vez señalo la imperiosa necesidad de la participación de todos los panameños en los asuntos del estado para resolver el futuro de nuestras exportaciones.
El Canal de Panamá nos presenta especialísimos y delicados problemas. Hasta la fecha el estado ni la iniciativa privada han preparado un estudio de la formula para estructurar la administración canalera. Algo si es claro, tan claro como el agua de tinaja; el Estado no tiene la capacidad creativa para administrar el Canal de Panamá. Prueba de ello es fácil; solo examinemos lo que han hecho con el IRHE, el MOP, La Caja de Seguro Social, los asentamientos, la deuda externa -para enumerar más. De la iniciativa privada tendrán que emanar los estudios de factibilidad y las alternativas para presentárselas a los ciudadanos".
En tanto que Doña Rosario es la Presidenta vitalicia de EPASA, Don Francisco Arias V. es el presidente titular. Vinculado a la empresa desde los años 60 cuando se inició en los departamentos de producción, pasó a formar parte de la administración. A finales de la década, con el golpe militar y el despojo de la empresa dejó de trabajar en la industria hasta los años 80, cuando con la salida del Diario La Prensa donde participa activamente en la organización de ese rotativo, junto a un grupo de meritorios panameños.
FAV: Los cambios importantes en la industria periodística panameña se inician con la introducción de la rotativas "offset". Vale mencionar que fue la Editora Panamá América, S.A. una de las primeras empresas periodísticas de Latinoamérica en adquirir una. Pero los cambios más importantes de la industria vienen en el campo de levantado de texto con la salida del Linotipo y la llegada de los sistemas de levantado de texto en frío, hasta lo que se da hoy con sistemas computarizados y programas especiales para el levantado de texto y paginación.
FAV: Las redacciones de los diarios han sufrido cambios importantes en las últimas décadas con los suplementos y los valores agregados. También las secciones de periodismo investigativo y de recreación le dan a las redacciones otra cara. Yo diría que en cuanto al peligro en el ejercicio de la profesión, este siempre ha existido y requiere una lucha permanente para defender el principio de la libertad de expresión.
FAV: La Editora Panamá América de hoy sigue siendo una empresa familiar que tiene la suerte que sus directivos y accionistas no la utilizan como trampolín político y que ha podido mantener una línea independiente trazada inicialmente por Rosario Arias de Galindo y que se mantiene hasta el día de hoy.
La Editora tiene que continuar desarrollando productos informativos que satisfagan los intereses de su audiencia comunidad, sea esto mediante materiales breves y gráficos (e.g. nuestro diario "Día a Día") o con artículos de mayor profundidad (e.g. la sección "Semblanzas" de este diario). La iniciativa que sigue la Editora, desde la instalación de la primera rotativa "offset" de la región en los años "60, hasta el avanzado y premiado uso de infografías en el siglo XXI, todo es parte del mejoramiento y atención contínua hacia esa audiencia.
GAP: La Editora hoy día, con sus 3 periódicos de circulación diaria, regresa a los conceptos de la empresa en los años 50, es decir, ser una casa editora de periódicos, de "medios" en la terminología moderna, y no una empresa publicando un diario. De esta manera, continúa la misión original de Don Harmodio, desarrollando productos para que distintos sectores de la sociedad se encuentren informados y puedan expresar sus experiencias, éxitos y dificultades.
Digo "regreso" por recordar la época de los diarios hermanos de la empresa en la Calle H, que en su momento experimentó con varios diarios que competían entre ellos, buscando nuevos espacios para lectores en circulación meridiana, vespertina y eventualmente matutina. Esta riqueza de productos dio fruto, por ejemplo a la edición de El Panamá América del 3 de noviembre del 1953, una edición de más de 140 páginas cuando la tecnología de la época limitaba el tiraje regular del periódico a solo unas 24 páginas.
GAP: Como toda casa editorial, la Editora mantiene como principio básico el apoyo a la libre expresión de ideas y creo que en las anécdotas de Doña Rosario sobre Don Harmodio, su legado universitario y el apoyo que le brindamos a esa institución, como a otras como la Sociedad Interamericana de Prensa, da amplia fe de la visión de la empresa en este ámbito, siempre independiente de cualquier gobierno o posición ideológica.
Claro, es importante resaltar que para mantener un ambiente de real libertad de expresión es imprescindible lograr y mantener una independencia comercial financiera. Entonces el rol de la gestión corporativa en cuanto a los periódicos es una función comercial para asegurar la independencia editorial y de esa manera conservar su libertad.
Aparte de los diarios, la Editora continúa trabajando siempre en un sin número de actividades comunitarias - quizás esto es una gran fortaleza que se guarda al mantenerse una empresa de patrimonio mayormente familiar - el que ciertos proyectos se gestionen no necesariamente por su retorno financiero, sino por otros motivos afines a ideales no comerciales, como es apoyo a actividades comunitarias y la enorme contribución educativa que se proyecta en sus publicaciones.
GAP: Creo es importante resaltar que la libertad de expresión que abrazamos es independiente de corrientes ideológicas particulares - siempre y cuando una opinión se maneje de una manera responsable y respetuosa dentro de su contexto, si es bien sustentada encontrará espacio en nuestras páginas. No creemos ser dueños de la verdad y me parece importante mantener humildad ante los hechos que relatamos - nuestro rol no lo vemos como editores de la realidad, más bien como espejos de ella; concuerdo con el dicho que los periódicos son el primer borrador de la narración histórica de nuestros tiempos. Nuestra sociedad tiene que encontrar sus propias soluciones para atender los problemas de salud, educación, pobreza y desarrollo sostenible; en este contexto, vemos nuestro rol en calidad de relator para tratar de ayudar a la sociedad a encontrar sus propias soluciones (independientemente de la línea editorial del medio), y, claro, para fiscalizar la gestión pública que atiende a dichas metas.
GAP: La propuesta editorial de cualquier producto es una función de atender una comunidad, y el diseño de un producto editorial tiene que ser en función de esa comunidad, sus necesidades e intereses. Entonces, creo que la Editora tiene que continuar desarrollando productos informativos que satisfagan los intereses de su audiencia/comunidad, sea esto mediante materiales breves y gráficos (e.g. nuestro diario "Día a Día") o con artículos de mayor profundidad (e.g. la sección "Semblanzas" de este diario). La iniciativa que sigue la Editora, desde la instalación de la primera rotativa "offset" de la región en los años "60, hasta el avanzado y premiado uso de infografías en el siglo XXI, todo es parte del mejoramiento y atención contínua hacia esa audiencia.
GAP: Todo siempre va a depender de la audiencia que se atiende en cada publicación, sus hábitos y necesidades, y la propuesta editorial que pretende atenderla, pues al final de cuentas, la sostenibilidad de un proyecto editorial va a depender de la aceptación por su audiencia y no necesariamente por la fama de sus plumas - la fama de la pluma no conlleva necesariamente éxito editorial - todo depende de su contexto y la propuesta editorial donde se encuentra.
Semblanzas: Finalmente la persistencia de su hermana encontró forma. Ella tenía la certeza de su potencial, así que instó a Don Harmodio para que participara en aquel concurso por una beca para estudiar en Inglaterra. En 1911, tras sustentar la primera tesis doctoral sobre el Canal de Panamá, se recibió como Doctor en Ciencias Políticas en Cambrige. Ya en 1926, desde la Asamblea Nacional , puso de manifiesto su posición nacionalista al oponerse al proyecto de Tratado del 28 de julio de 1926 que, en vez de superar la situación creada en el Tratado Hay-Bunau Varilla, lo que hacía era introducir nuevos y serios compromisos para la República en el orden político-militar.(3)
Por cinco décadas, Harmodio Arias Madrid fue figura estelar de la política panameña; bajo su sombra hay una obra que perdura. Pero los hombres como él crean, aportan y parten, para que otros, en este caso su familia y quienes sin serlo se han sumado a su esfuerzo, continúen el camino abierto…como estadista, como político…como periodista, como educador social.
Las ideas, la democracia, el compromiso, la libertad de expresión
"…la ignorancia ofrece campo propicio para que germinen males que terminan por ser destructivos de nuestras instituciones jurídicas. El hombre instruido no se somete jamás a los lazos denigrantes de la servidumbre."