Con un impresionante paso arrollador, la selección cubana de judo conquistó ayer el Grand Prix Panamericano, que se realizó en la instalación del Gimnasio de la Universidad Santa María La Antigua (USMA).
Los cubanos concluyeron el certamen con 11 medallas de oro, una de plata y cuatro de bronce, para totalizar 16 preseas.
La representación de Brasil ocupó la segunda casilla con 12 medallas, cuatro de oro, una de plata y siete de bronce, y Colombia quedó en la tercera posición con una de oro, cinco de plata y cuatro de bronce, para un total de 10 preseas.
Ayer, en la última jornada, los cubanos cosecharon cinco preseas de oro y tres de bronce.
En los 44 kilogramos, la primera posición le correspondió a la cubana Mariah Celia Laborde, mientras Yanet Bermoy (52 kilogramos) ratificó su favoritismo tras sumar otro galardón dorado a su cosecha en eventos internacionales de la disciplina, en tanto Dayaris Mestre dominó en los 48 kilogramos.
Por los hombres Ronald Girones (73 kilogramos) cerró la última jornada del evento con triunfo en la discusión del título, en tanto Jesús Márquez se adjudicó el primer lugar en 55 kilogramos.
Los discos de bronce correspondieron, en la rama masculina, a Yung Chang (60 kg) y Janiel Peña (66 kg) y, en la femenina, a Yaricel Zayas (57 kg), divisiones que fueron dominadas por representantes de Brasil.