Con carteles, uniformes deportivos, antena parabólica, cambios de horario de trabajo y mucho entusiasmo, los latinos de Carolina del Norte están viendo el mundial de fútbol Corea-Japón en "pantalla gigante".
Aunque el mundial pasa desapercibido entre la mayoría de los estadounidenses, en los barrios hispanos de Charlotte, ya se comienza a sentir la fiebre por el evento deportivo más seguido del mundo.