Tanto el Liverpool como el Arsenal aprovecharon un inusual traspié del Chelsea, líder de la Liga Premier, y se llevaron ayer sendas victorias como visitantes contra sus más acérrimos rivales para apretar la lucha de cuatro equipos por el título. Ambas escuadras quedaron a cuatro puntos de los blues, y con un partido menos.
Liverpool humilló 3-0 al actual campeón Manchester United, que pronto entregará su corona. Steven Gerrard convirtió dos penales y Luis Suárez marcó otro tanto en el partido que confirmó la actual superioridad del Liverpool sobre su gran rival histórico.
Es una pesadilla, dijo el ariete del United Wayne Rooney, de los peores días que he tenido.
En el norte de Londres, un furioso remate de Tomas Rosicky a los 72 segundos selló la batallada victoria 1-0 del Arsenal sobre el Tottenham.