La polémica está servida en las finales de la NBA después de que el ala-pívot hispano-congoleño Serge Ibaka, de los Thunder de Oklahoma City, dijeseen unas declaraciones que LeBron James, de los Heat de Miami, no es un "buen" defensa.
Aunque Ibaka hizo su argumento en el sentido de que James no aguanta 48 minutos de juego defensivo intenso sino por espacio de dos o tres minutos, la estrella de los Heat se ha sentido ofendida y la respuesta que le dio fue contundente y nada amigable.
"No me preocupa en absoluto lo que pueda decir. Él es estúpido. Cada uno dice sobre mí lo que quiere en la serie, y entonces los medios de comunicación tratan de hacer noticia. Es estúpido", respondió James antes del cuarto partido de la serie final, anoche.
James e Ibaka fueron incluidos ambos en el Primer Equipo Defensivo del Año y el jugador de los Thunder de Oklahoma City quedó en segundo lugar en la votación para el Jugador Defensivo del Año.