Después de 24 horas de silencio desde que su equipo de los Cavaliers de Cleveland perdieron el pase a las Finales de la NBA, LeBron James, volvió a hablar con los periodistas para decir que todo estaba bien y explicar su filosofía de no felicitar al rival que le ha ganado.
“Es muy duro para mí felicitar a alguien después de que has perdido por su culpa y ante su equipo”, explicó James.