El primera base Derrek Lee detuvo su sequía de jonrones y el guardabosques puertorriqueño Angel Pagán y el parador en corto Ryan Theriot también se volaron la barda para que los Cachorros de Chicago derrotaran 7-6 a los Astros de Houston.
Lee había tenido 126 oportunidades con el bate sin pegar jonrón, pero esta vez llegó a siete en la campaña, al pegar uno de tres carreras en el segundo episodio con el que los Cachorros lograron barrida ante los Astros.
Pagan colaboró con su cuarto vuelacercas en la temporada, al pegar en el segundo episodio con un compañero en el camino al botarle la bola al abridor dominicano Wandy Rodríguez, y Theriot llegó a dos jonrones.
Con el triunfo los Cachorros permanecen 3, 5 juegos detrás de los Cerveceros de Milwaukee, líderes de la División Central de la Liga Nacional.
Los Cachorros barrieron a los Astros en serie de tres juegos en el "Wrigley Field" por primera vez desde mayo de 1984.
Fuera del disparo en el poste del minuto 9, Argentina sólo tuvo en la primera parte una ocasión en el minuto 35, cuando Doni reaccionó con una gran parada ante un disparo de Riquelme.
Brasil no solo marcó bien, sino que también, en su trabajo defensivo, recurrió con frecuencia a herramientas poco nobles como faltas reiteradas en el centro del campo y demoras deliberadas en la reanudación del juego.
En parte, el partido parecía un poco el mundo al revés, con una Argentina que había llegado como favorita y con un Brasil que a ratos recurría a mañas y trucos que se consideran normalmente más propios de los rioplatenses.
Argentina no lograba generar nada interesante de las faltas a su favor y en cambio de una de ellas salió el contragolpe que trajo el tercer gol brasileño, marcado por Dani Alves tras recibir, completamente desmarcado, un pase de Vágner Love, mientras los argentinos corrían desesperadamente en dirección a su propia área.
El tercer gol era ya la puñalada definitiva. Argentina, con el ingreso de Pablo Aimar y Lucho González por Verón y Esteban Cambiasso, le había dado más fuerza ofensiva al centro del campo, pero la suerte estaba echada y Brasil estaba crecido.