El barcelonista Lionel Messi fue el protagonista ayer de un encuentro con 63 niños de once colegios de Barcelona, programado por Unicef, en el que el argentino se sometió a las preguntas de los más jóvenes, la mayoría de ellas en torno a los problemas de la infancia.
El jugador barcelonista ha reconocido que todos los goles que marca, cuando mira al cielo, es para dedicárselos a su abuela. "Ella fue la que me llevó a jugar fútbol y quien no ha vivido nada de todo lo que está pasando. Desde arriba me ayuda y está disfrutando de todo lo que vivimos mi familia y yo", señaló el futbolista.
Messi volvió a subrayar su compromiso con el Barça al garantizar que su deseo es quedarse en Barcelona "toda la vida" porque esta es su casa.
"Empecé a jugar fútbol porque me gustaba. Más allá de que sea mi profesión, sigo jugando fútbol porque disfruto con la pelota. Sigo mirando el fútbol como un juego", afirmó.
El acto también contó con un video del jugador cuando viajó a Haití, como embajador de Unicef. "Vivir aquello fue una experiencia hermosa, pero complicada. Fue duro estar allí”, destacó el astro actual del fútbol mundial.