El Barcelona acabó con su mala racha en el Vicente Calderón y ganó con más solvencia que el 2-1 que reflejó el marcador al Atlético de Madrid, que cedió el liderato al Valencia, único equipo de la Liga que ha vencido en los tres partidos tras imponerse ayer a domicilio al Hércules por el mismo marcador.
El conjunto de Pep Guardiola, que el año pasado encajó su única derrota en el feudo atlético, llevaba tres campañas sin ganar a domicilio a los rojiblancos y gracias a los goles de Leo Messi y Gerard Piqué cortó esta racha.
La lesión de Messi
Por primera vez en mucho tiempo (dejando de lado el Mundial) Messi no será noticia por haber convertido goles. Esta vez, hay que decir que la Pulga tuvo que dejar la cancha en una camilla por una patada descalificadora del checo Tomas Ujfalusi. Lamentable. Según las primeras informaciones que llegan desde España, se trataría de un traumatismo en el tobillo y tibia. Más precisamente, una distensión de ligamento derecho de grado 2, que no habría afectado la parte ósea.
Se jugaba tiempo de descuento y Lionel ya le había ganado la posición con la pelota dominada, pero el jugador del Atlético de Madrid fue directamente a golpearlo. Bajó con fuerza su pierna extendida justo sobre le pierna derecha que Messi apoyaba en el césped. Tan rápido como el árbitro le mostró la roja, el tobillo de Lio se infló como un globo.
Guardiola indignado
Al final del partido, Pep Guardiola indignado por lo que había sucedido, aseveró que la lesión de Messi es una consecuencia de ciertas campañas mediáticas: "Las imágenes hablan por sí solas. Todos estamos tristes por Leo y por ello quiero apelar a la responsabilidad de quienes escriben y opinan porque influyen en muchas cosas".