Valencia cayó ayer en Leverkusen frente al Bayer (2-1), tras un gran primer tiempo en el que tuvo todo para sentenciar el compromiso pero dejó con vida al equipo alemán, lo que al final terminó pagando caro.
Valencia abrió el marcador en el minuto 24 por intermedio del brasileño Jonas, que marcó desde corta distancia aprovechando un centro desde la izquierda de Roberto Soldado. En ese momento, el gol, que estuvo precedido de una confusión defensiva del Leverkusen, era la consecuencia lógica de lo que se había visto en el campo.
El partido era un monólogo del Valencia que, prácticamente desde el primer minuto, había puesto contra las cuerdas a un Leverkusen lleno de inseguridades.
Valencia tenía la pelota y el campo, le cerraba la salida al Leverkusen con una presión agresiva y generaba constantemente situaciones de peligro por medio de Jonas y Roberto Soldado. La ocasión más clara antes del gol la había tenido Soldado, con un remate contra el poste, en el minuto 20. En el 16, Pablo Hernández también había tenido la ventaja en los pies, cuando perdió la pelota ante Castro.