El apoyador de los Ravens de Baltimore, Ray Lewis, acaparó ayer la atención en el Día de la Prensa del Super Bowl, por el anuncio de que la revista Sports Illustrated publicará que el jugador de línea consumió esteroides para curarse de una lesión.
Lewis negó rotundamente la versión, que saldrá publicada en la edición del 4 de febrero, un día después del partido.
"Estoy aquí para disfrutar de un momento histórico, volver a un Super Bowl, que es la culminación más grande que puede tener cualquier profesional", reiteró Lewis al salir al paso de las insistentes preguntas de la prensa.
Avances de la versión de Sports Ilustrated indican que Lewis se habría curado de un desgarro de tríceps al consumir un medicamento que contiene una sustancia ilegal.
Lewis tiene 37 años, 17 como jugador de la NFL.