Deportes

Liderazgo y liderazgo temporal

"para aquellos que se autoproclaman lderes y que pretenden dirigirnos como Nación, la formulación de una nueva visión de pas y las estrategias para resolver los problemas se deben delinear en el marco de un conocimiento educado de la realidad y de un entendimiento de las verdaderas posibilidades de lograr las metas propuestas para alcanzar la visión de un mejor pas".


Hace una década, un grupo de profesionales de diversas disciplinas fundó el Instituto del Liderazgo con la intención de crear un centro de disertación y formación que permitiera el estudio de la conducta de líderes desde todas las perspectivas posibles: culturales, sociales, políticas, empresariales, económicas, etc. Nos animaba el intercambio teórico y práctico de conocimientos sobre la materia y, ante todo, facilitar la formación de interesados en el afinamiento de las características primarias y fundamentales para su ejercicio.
Con entusiasmo estudiamos y analizamos a los varios personajes que ejercieron roles de liderazgo en momentos determinados a lo largo de la historia. Discutimos sobre los trabajos de: Covey y sus Siete Hábitos; a Senge y su Quinta Disciplina, a Kotter con su Liderazgo para el Cambio; a Drucker el gurú y pensador sobre liderazgo y administración; a Goleman y su inteligencia emocional, entre muchos otros autores.
En los casi cinco años que duró el esfuerzo, Panamá y el mundo nos ofreció mucho material de estudio y análisis. Pérez Balladares terminaba su gobierno, discutido entre la comunidad, por su estilo particular. Mireya Moscoso, ganó las elecciones a un Martín Torrijos joven e inexperto; Alberto Vallarino vaciló en su intento. En el escenario internacional, Bill Clinton enfrentó los embates de un escándalo que amenazó su gobierno; Allan Greenspan fue nominado nuevamente como jefe de la reserva federal de los Estados Unidos; Juan Pablo II visitó Israel, la primera visita de esta naturaleza por un pontífice de la Iglesia Católica Romana; Janett Reno llevaba la batuta para que se cumpliera con la ley en el caso de Elián González. Estos y muchos otros eventos y personajes, ofrecieron espacio para un análisis profundo, desmenuzando los diversos estilos de liderazgo que caracterizaron cada suceso.
Pero todos los mencionados, y la mayoría de los personajes de la historia reciente, asumieron posiciones de liderazgo por elección popular o por designación, más que por una acción de toma y de permanencia en el poder por medio de la fuerza. Eso hizo necesario el análisis de las características desde otro punto de vista que este servidor define como el liderazgo temporal. Hay mucho de cierto en la trillada frase de que "el líder no nace se hace". Pienso, en retrospectiva, que hay pocos personajes que ejercen un liderazgo decido y prolongado durante toda su vida y, a inicios de este siglo XXI, nuestras vidas han sido y serán afectadas por la influencia de líderes temporales cuya misión será crucial y crítica en la oportunidad que la historia les ha otorgado para moldear el futuro.
"Diez años después, la realidad atenta contra nuestro sueño de construir un país con ciudadanos interesados en trabajar por una visión más humana y entregada de compromiso con la sociedad. Eso no quiere decir que no los hay. Pero reconozco que los ejemplos a imitar, en el marco de poner en práctica las enseñanzas teóricas de muchos pensadores, no están a la vista".
A pesar de que el esfuerzo por continuar el trabajo del Instituto del Liderazgo tuvimos que dejarlo, lo que sí quedó para siempre fue la disciplina del estudio y la observación sobre el tema, que probablemente nos permita retomar el esfuerzo más adelante. De esa acuciosa e insistente conducta hemos visto una desfiguración marcada en la concepción y ejercicio del liderazgo.
John Kotter señala que el "liderazgo define cómo se debe ver el futuro, alinea a las personas con la visión y los inspira para que suceda a pesar de los obstáculos". Pero Drucker, teorizando sobre la cualidad del individuo, señalaba que: "el líder que básicamente se enfoca en él mismo va a engañar". ("The leader who basically focuses on himself or herself is going to mislead".) Dice Drucker: "Liderazgo es elevar la visión de un hombre a niveles más altos, es aumentar el desempeño de un hombre a estándares más importantes, es la formación de la personalidad de un hombre más allá de sus limitaciones normales". Eso se logra, según Drucker mediante "estrictos principios de conducta y responsabilidad, altos estándares de desempeño y respeto por el individuo y su trabajo".
Los indicadores culturales dan señales de que lo que ha sucedido en estos diez años es lo diametralmente opuesto a los conceptos filosóficos de Drucker y otros pensadores. Y culturales nada más, porque el desarrollo y la conducta cultural determina la ejecutoria social, política, ambiental, etc., del individuo.
George Bush asumió las riendas de conducción de su país marcado por suspicacias sobre su primera elección. Como líder temporal, ha expuesto a su país a traumas que han afectado la vida de millones de personas alrededor del mundo. Muy por debajo de los "altos estándares" y el "respeto por el individuo" que Drucker señala.
En el caso de Venezuela, por ejemplo, Hugo Chávez ha sido electo y reelecto democráticamente por la mayoría del pueblo venezolano. Pero su ejercicio en el poder ha sido accidentado y la oportunidad de impulsar cambios culturales, económicos y sociales para el pueblo venezolano sufre considerablemente a la luz de sus decisiones políticas y su impetuosa personalidad. No comprende que su acceso a rol de líder es temporal y pretende extenderlo artificialmente mediante mecanismos legales oportunistas.
Diez años después del intento de formar el Instituto del Liderazgo, en Panamá lo primario y fundamental de muchos de los actores en el escenario nacional, es cómo hacerse rico, y los que se activan en el entablado político trabajan por hacerse del control de segmentos del pastel económico. Los problemas que experimentamos como sociedad y que se deben manejar como realidades que atentan decididamente contra nuestras posibilidades de desarrollo, no son examinados científicamente en un afán por ofrecer alternativas político-sociales y económicas para resolverlas. En vez y, a falta de visión, estamos expuestos todos los días al "matraqueo" grosero y mundano en todas partes para obtener ventaja y hacerse del poder.
Diez años después, la realidad atenta contra nuestro sueño de construir un país con ciudadanos interesados en trabajar por una visión más humana y entregada de compromiso con la sociedad. Eso no quiere decir que no los hay. Pero reconozco que los ejemplos a imitar, en el marco de poner en práctica las enseñanzas teóricas de muchos pensadores, no están a la vista. Drucker fue claro en su juicio sobre el egocentrismo en el liderazgo. Nuestras culturas americanas se han inclinado en estos años a atizar esa conducta y -- esa conducta a falta de un liderazgo comprometido -- es la que nos conduce hoy por caminos difíciles de supervivencia.
Solo nos queda reclamar oportunidades del liderazgo temporal que ofrece la actual dinámica político-social en donde el tiempo es un restrictivo, los recursos son específicos, y las probabilidades de forzar cambios dramáticos en las sociedades son limitadas.
En ese contexto y, para aquellos que se autoproclaman líderes y que pretenden dirigirnos como Nación, la formulación de una nueva visión de país y las estrategias para resolver los problemas se deben delinear en el marco de un conocimiento educado de la realidad y de un entendimiento de las verdaderas posibilidades de lograr las metas propuestas para alcanzar la visión de un mejor país. Fuera de eso, todo lo demás es irresponsable y demagógico.
ernestoholder@gmail.com


fecha edicion
old id
296288
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América