El Barcelona se adaptó mejor ayer al campo impracticable de la Rosaleda, prolongó su momento dulce y truncó la buena racha de un Málaga que, después de dos temporadas en Segunda División, volvía a recibir a uno de los grandes.
La lluvia estuvo a punto de cancelar el encuentro, pero al final, el colegiado Velasco Carballo, junto con los dos equipos decidió que el enfrentamiento se disputara.
El Barcelona, técnicamente superior, no tardó en marcar. Una falta en la frontal del área de Apoño a Messi, la aprovechó Xavi en el m.5 para colocar el balón en la escuadra.
El Málaga no se amilanó. Empezó a coger el ritmo del encuentro y a pesar de las embestidas del Barcelona, un pase sobre Adrián, el disparo de éste lo detuvo Valdés y el rechace lo recogió el portugués Duda en la frontal del área, buscó camino para el lanzamiento y entró como una exhalación por toda la escuadra. Era el empate en el minuto 12.
La conducción del esférico era mala y también para los jugadores cuando se disponían a despejar cualquier tipo de peligro cerca de su portería. Y el mal despeje del brasileño del Málaga Weligton dentro del área grande le llegó a Leo Messi, que con un tiro raso batió por bajo a Arnau en el minuto 18.
Henry fue el causante del tercer gol del equipo azulgrana en el minuto 52, al ofrecer un pase con la cabeza a Xavi, que sólo tuvo que empujar el balón. Parecía la sentencia.
El Barcelona, hizo el cuarto gol gracias a un autogol de Wellington.