El delantero argentino del Barcelona de España, Lionel Messi se resintió ayer, durante un entrenamiento en el que fue exigido al máximo, una molestia en la pierna en la que el 7 de marzo pasado sufrió un desgarro muscular.
El futbolista del Barcelona "sintió una carga en el aductor" y el recuperador azulgrana Juanjo Brau dispuso que dejara de entrenarse, dijo una fuente cercana a la familia del jugador.
"No pasó nada", dijo el informante y pidió "que no se monte ahora un lío con esto porque no hay de qué preocuparse".
Una versión de prensa indicó que, al sentir un dolor, Messi manifestó su fastidio dándole una patada a uno de los conos que utilizó durante el entrenamiento en ejercicios de velocidad y reacción, y que dejó el campo contrariado.
"Leo dejó de entrenarse porque Brau así lo dispuso después de unos ejercicios de elongación, nada más", aseguró la fuente.
Fuentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dijeron que es posible que el jugador viaje mañana, jueves, a Buenos Aires y que se reúna con el seleccionador José Pekerman.