El tritón Diego Castillo estuvo entrenando 15 días en Bogotá, Colombia, entre otras, para adaptarse al mal de altura, situación que tendrá que afrontar cuando represente a Panamá en los Juegos Bolivarianos en Sucre, Bolivia, que está ubicada a 2,750 metros sobre el nivel del mar.
Castillo y su entrenador, Albino Díaz, arribaron la noche del martes a suelo patrio cerca de las 8:30 p.m., y a las 5:00 a.m., del miércoles, el nadador se zambullía en la piscina Adán Gordón para comenzar la primera de dos jornadas de entrenamientos diarios que sostendrá previo al viaje a Bolivia.
Castillo, junto a su entrenador y Edgar Crespo, quien es el abanderado, tomará el vuelo el viernes rumbo a Bolivia y debutará el domingo en la competencia.
“Durante los cuatros primero días en Bogotá, Diego se sintió agotado, pero creo que la adaptación (a la altura) estuvo bien”, expresó ayer Albino Díaz a 10 Deportivo.
“En Colombia le hicieron exámenes médicos y todo salió bien. La hemoglobina la tiene en 16.8, lo que es buena para la competencia en la altura. Ahora estamos esperando los juegos”, añadió Díaz.
El entrenador explicó que las pruebas que Castillo y Crespo tendrán en Sucre serán fuertes.
Distancias.
Y es que Crespo nadará en los 50, 100 y 200 metros pechos; además de los 200 metros combinados y los 50 metros mariposa; mientras que Diego hará lo propio en los 200 metros dorso, 200 y 400 metros combinados.
“Ambos atletas están motivados, yo me comunico a diario con Crespo, quien entrena en los Estados Unidos”, mencionó.