Liverpool afrontó su cita con el Stoke City con el recuerdo de la humillación sufrida en la campaña pasada, cuando fueron derrotados 6-1 en el último partido de la temporada.
Pero los papeles cambiaron ayer gracias al gol del brasileño Philippe Coutinho (1-0), uno de los jugadores más solventes del equipo, a los 86 minutos, quien se apoderó del balón, aguantó a un defensa y soltó un bombazo desde 25 metros que no pudo atajar el arquero Jack Butland.
"Creo que mostramos más voluntad y un carácter diferente al de la última vez que estuvimos aquí", comentó el técnico del Liverpool, Brendan Rodgers.
"Defendimos muy bien y tuvimos buena organización y sabíamos que si aguantábamos mientras el partido avanzaba nuestra calidad se impondría", agregó el timonel respecto a este encuentro.