Liverpool y Roma, dos equipos históricos aunque con escaso protagonismo en Europa en los últimos años, se enfrentan el martes en Anfield en el partido de ida de semifinales de la Liga de Campeones, un choque, a priori, con menos nombre que el Real Madrid-Bayern de Múnich pero con el mismo premio: la final de Kiev.
El conjunto inglés, rey de Europa en cinco ocasiones -la última, eso sí, hace más de una década, en 2005, con Rafael Benítez en el banquillo-, buscará dar el primer paso hacia la que sería su séptima final de la máxima competición continental. Los hombres de Jürgen Klopp, con su fútbol de "heavy metal", como él mismo lo describió, han ido deshaciéndose de rivales a base de goles hasta plantarse en la penúltima fase: Sevilla, Spartak de Moscú y Maribor en la fase de grupos, Oporto en octavos y Manchester City, el que era el favorito para muchos, en cuartos.VEA TAMBIÉN: Ni celos ni envidia en la selección de Panamá
El equipo de Anfield, el único invicto del torneo, ha visto portería en la competición en 39 ocasiones (incluidos los partidos del 'play-off' de acceso) en 12 encuentros, por los 15 goles en 10 partidos de su rival de este martes. Precisamente un ex 'romanista', el egipcio Mohamed Salah, nombrado el domingo por la noche mejor jugador del año en Inglaterra, lidera el ataque del cinco veces campeón, junto a un senegalés -Sadio Mané- y un brasileño -Roberto Firmino-, que conforman el temido tridente denominado como 'MSF'.VEA TAMBIÉN: Finalista del MasterChef británico muere tras correr el Maratón de Londres
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El centro del campo estará formado por De Rossi y el holandés Kevin Strootman, con Florenzi en el carril derecho y el serbio Aleksandar Kolarov, que no estuvo en Ferrara, en el izquierdo. La principal duda de Di Francesco tiene que ver con quién alinear al lado del belga Radja Nainggolan y Dzeko en la delantera, ya que dispone de hasta cuatro alternativas: el argentino Diego Perotti, el turco Cengiz Under, el italiano Stephan El Shaarawy y el checo Patrick Schick. En este momento, Schick y Under salen con ventaja con respecto a los otros dos extremos, aunque Di Francesco todavía se tomará algunas horas antes de decidir a quién encomendarse para intentar marcar en Anfield. Liverpool y Roma se han visto las caras en tres ocasiones en competiciones europeas, la última en la cuarta ronda de la ya extinta Copa de la UEFA en la temporada 2000/2001. La más importante fue, sin duda, la primera, cuando ingleses e italianos disputaron en 1984 en Roma la final de la Copa de Europa, que cayó del lado de los 'Reds' por penaltis.