El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente, anunció ayer que en breve convocará a un congreso universitario, en la búsqueda de llegar al final de una huelga que paraliza la máxima casa de estudios desde el 20 de abril pasado.
En un mensaje dirigido a la comunidad universitaria, De la Fuente indicó que es cierto que la UNAM, con una población de unas 300.000 personas, entre estudiantes, catedráticos y empleados, requiere de cambios para enfrentar los graves momentos que vive.
"Un congreso que sea precisamente un mecanismo que permita llevar a cabo esa reforma tan esperada como necesaria, un congreso democrático, participativo, pero ante todo una asamblea que nos permita fortalecer la vida académica de la universidad", dijo.
Dominado por el Consejo General de Huelga (CGH) el movimiento de protesta, estallado el 20 de abril de 1999, mantiene ante las autoridades seis demandas, entre ellas la eliminación de cuotas de inscripción, tiempo libre para cursar carreras, eliminación de exámenes de ingreso y, precisamente, un congreso universitario democrático.
Los esfuerzos de autoridades y estudiantes por llegar a un acuerdo sobre el fin de la huelga han fracasado.
De la Fuente afirmó que, en el transcurso del conflicto, "ha quedado muy claro que la universidad tiene problemas graves y muy serios, que requieren una solución eficiente, pero sobre todo radical para que pueda seguir cumpliendo con las funciones que la sociedad mexicana le ha encomendado".
Se requiere, agregó, de "una reforma que pueda atender, por un lado, problemas añejos que se habían venido quedando a lo largo de los años y que por diversas razones no habían podido solucionarse de manera eficiente".
Igualmente se hace necesario "que atienda también una serie de problemas emergentes que se han hecho evidentes a lo largo del conflicto que se ha agudizado en los últimos meses".
Adelantó que las conclusiones y resoluciones del congreso serán asumidas por las instancias correspondientes, de manera que puedan ser establecida y cumplir con su propósito: "la transformación de la universidad nacional de cara al nuevo siglo".
De inmediato, el CGH, dominado por grupos que se autodefinen como "ultras" de izquierda, rechazaron la idea del rector, por considerar la convocatoria del congreso como una medida unilateral.
Mario Benítez, líder del movimiento de paro, invitó a sus compañeros estudiantes a no acudir a los llamados del rector quien, según dijo, trata de que sea un congreso no democrático que ponga fin a la huelga, durante la cual los estudiantes ya perdieron todo un año de carrera.