Los Patriots de Nueva Inglaterra llegaron a Arizona para disputar la 49 edición del Super Bowl ante los Seahawks de Seattle, y lo hicieron más unidos y desafiantes que nunca, pero a la vez con un gran respeto hacia los defensores del título de campeones.
Antes se habían despedido de la afición en Boston a la que prometieron que el domingo lucharan al máximo por conseguir el cuarto título de campeones en la historia del equipo.
Previo a su partida, el mariscal de campo Tom Brady señaló que no ha hablado con los investigadores de la liga sobre el escándalo de los balones desinflados y que el asunto ya había quedado fuera de lo que realmente interesaba al equipo, además pensaba que la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) no dará a conocer el resultado de la investigación hasta después del partido del Super Bowl.
"Creo que todos estamos listos para el Super Bowl. Es una gran oportunidad para nosotros, y nuestros muchachos han trabajado muy duro, así que espero que podamos salir y jugar nuestro mejor partido el domingo", prometió Brady a los aficionados.
Por su parte, el entrenador en jefe de los Patriots, Bill Belichick, dio por terminado el tema de los balones y dejó en claro que está concentrado totalmente en el Super Bowl.
"Mi atención ahora esta 100 por ciento en el Super Bowl. Ya di dos conferencias y no hablaré mas del tema", sentenció Belichick. "Esta semana solo hablamos del Super Bowl".